Online nga Bibliya

Mga paanunsiyo


Ang tibuok bibliya Daang Tugon Bag-ong Tugon




Éxodo 9:32 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero el trigo y el centeno no fueron destruidos por ser tardíos.

Tan-awa ang kapitulo
Ipakita Interlinear Bible

Dugang nga mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos.

Tan-awa ang kapitulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero ni el trigo ni el trigo espelta sufrieron daño, porque todavía no habían brotado del suelo).

Tan-awa ang kapitulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

pero el trigo y la escanda no fueron destruidos, por ser tardíos.

Tan-awa ang kapitulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

pero ni el trigo ni el centeno, por ser tardíos, fueron dañados.

Tan-awa ang kapitulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mas el trigo y el centeno no fueron heridos; porque eran tardíos.

Tan-awa ang kapitulo
Ubang mga hubad



Éxodo 9:32
8 Cross References  

Y los entregó en manos de los gabaonitas, quienes los ahorcaron en el monte delante de YHVH. Y así murieron juntos aquellos siete, los cuales fueron muertos en los primeros días de la siega, al comienzo de la cosecha de la cebada.


YHVH dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto con la langosta, para que suba y vaya contra la tierra de Egipto y consuma toda planta de la tierra, todo lo que dejó el granizo.


Y Moisés extendió su mano a los cielos, y hubo una densa oscuridad por toda la tierra de Egipto durante tres días.


Cubrirá la superficie de la tierra, de modo que nadie pueda ver la tierra, y se comerá lo sobrante, lo que os ha quedado del granizo y se comerá todo árbol que os brota en el campo,


Así pues el lino y la cebada fueron destruidos, porque la cebada estaba ya espigada y el lino en caña.


Luego salió Moisés de junto a Faraón, fuera de la ciudad y extendió sus palmas hacia YHVH, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no se derramó más sobre la tierra.


Y una vez allanado el campo, ¿no siembra el eneldo y esparce el comino, Y echa el trigo en sus surcos, o la cebada en la parcela determinada, y la avena en sus lindes?


Recógete pues trigo y cebada, habas y lentejas, maíz y avena, y échalo todo en una vasija y con ellos hazte de comer. Eso comerás trescientos noventa días, todos los días que estés echado de ese lado.