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Números 23:3 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

3 Entonces Balán dijo a Balac: «Quédate aquí, al lado de tu holocausto, mientras yo voy a ver si el Señor quiere reunirse conmigo. Luego te comunicaré lo que él me revele». Y se fue a una loma desolada.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te avisaré. Y se fue a un monte descubierto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Entonces Balaam le dijo a Balac: «Quédate aquí con tus ofrendas quemadas y yo iré a ver si el Señor me responde. Entonces te diré lo que él me revele». Así que Balaam fue solo a la cima de una colina sin vegetación

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Balaam le dijo a Balac: 'Quédate aquí cerca de tu holocausto mientras voy a dar una vuelta. A lo mejor Yavé viene a visitarme para que yo te revele entonces lo que me dé a conocer. Y Balaam se fue a una cumbre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Entonces Balaam dijo a Balac: colócate junto a tu holocausto mientras yo voy. Quizá YHVH me venga al encuentro. La palabra que me muestre, te la declararé. Y se fue a un monte descubierto.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Balaán dijo entonces a Balac: 'Quédate junto a tu holocausto, y yo voy a ver si Yahveh sale a mi encuentro. Te comunicaré todo lo que él me revele'. Y se fue a la cumbre de un monte pelado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá Jehová vendrá a encontrarme, y cualquier cosa que Él me muestre, te la haré saber. Y se fue a un lugar alto.

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Números 23:3
16 Referencias Cruzadas  

Abraham alzó la vista y en un matorral vio un carnero enredado por los cuernos. Fue entonces, tomó el carnero y lo ofreció como holocausto, en lugar de su hijo.


Y Dios ordenó: —Toma a tu hijo Isaac, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré.


Luego Noé construyó un altar al Señor, y sobre ese altar ofreció como holocausto animales y aves puros.


Dicho esto, Jetro presentó a Dios un holocausto y otros sacrificios, y Aarón y todos los jefes de Israel se sentaron a comer con el suegro de Moisés en presencia de Dios.


El Señor llamó a Moisés y le habló desde la Tienda de reunión. Le ordenó


Pero Balán respondió: —¿Acaso no debo decir lo que el Señor me pide que diga?


Allí Balán dijo a Balac: «Quédate aquí, al lado de tu holocausto, mientras yo voy a reunirme con Dios».


Balac hizo lo que Balán le pidió, y juntos ofrecieron un novillo y un carnero en cada altar.


Balán respondió: —¿Acaso no te advertí que yo repetiría todo lo que el Señor me ordenara decir?


Dios vino a su encuentro y Balán le dijo: —He preparado siete altares, y en cada altar he ofrecido un novillo y un carnero.


Pero cuando Balán se dio cuenta de que al Señor le complacía que se bendijera a Israel, no recurrió a la hechicería como otras veces, sino que volvió su rostro hacia el desierto.


De nuevo el diablo lo llevó a una montaña muy alta. Allí le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.


Pero yo no quise escuchar a Balán, por lo cual él los bendijo una y otra vez, y así los salvé a ustedes de su poder.


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