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Mateo 19:3 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

3 Algunos fariseos se acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: —¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Unos fariseos se acercaron y trataron de tenderle una trampa con la siguiente pregunta: —¿Se permite que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Se le acercaron unos fariseos y lo pusieron a prueba con esta pregunta: '¿Está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Y se acercaron a Él unos fariseos para tentarlo, diciendo: ¿Es lícito que un° hombre repudie a su mujer por cualquier causa?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Se le acercaron algunos fariseos para ponerle a prueba y le preguntaron: '¿Puede uno despedir a su mujer por un motivo cualquiera?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Entonces vinieron a Él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su esposa por cualquier causa?

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Mateo 19:3
12 Referencias Cruzadas  

Los fariseos y los saduceos se acercaron a Jesús y, para ponerlo a prueba, pidieron que mostrara una señal del cielo.


Uno de ellos, experto en la Ley, le tendió una trampa con esta pregunta:


Algunos fariseos se acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: —¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa?


Luego enviaron a Jesús algunos de los fariseos y los partidarios del rey Herodes para tenderle una trampa con sus mismas palabras.


Pero Jesús, sabiendo que fingían, respondió: —¿Por qué me tienden trampas? Tráiganme una moneda romana para verla.


Con esta pregunta le estaban tendiendo una trampa, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo comenzó a escribir en el suelo.


A los casados doy la siguiente orden (no yo, sino el Señor): que la mujer no se separe de su esposo.


Allí sus antepasados me tentaron y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto mis obras cuarenta años.


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