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Juan 15:6 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

6 El que no permanece en mí es desechado y se seca, como las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

6 El que no permanece en mí es desechado como rama inútil y se seca. Todas esas ramas se juntan en un montón para quemarlas en el fuego.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Al que no permanece en mí lo tiran y se seca; como a las ramas, que las amontonan, se echan al fuego y se queman.

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La Biblia Textual 3a Edicion

6 A no ser que alguien permanezca en mí, es echado fuera como el pámpano sin fruto,° que se seca. Y los recogen y los echan al fuego, y arden.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 El que no permanece unido a mí es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; los recogen y echan al fuego y se queman.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Si alguno no permanece en mí, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

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Juan 15:6
20 Referencias Cruzadas  

Se recogen con un hierro o con el asta de una lanza y ahí el fuego los consume».


No podrá escapar de las tinieblas; una llama de fuego marchitará sus renuevos y el aliento de Dios lo arrebatará.


¡Es la raíz que plantaste con tu diestra! ¡Es el vástago que has criado para ti!


Pero a ti, el sepulcro te ha vomitado como a un vástago repugnante. Los que murieron a filo de espada, los que bajaron al fondo de la fosa, te han cubierto por completo. ¡Pareces un cadáver pisoteado!


En ruinas está la ciudad fortificada; es un sitio sin habitantes, abandonado como el desierto. Allí se echa el ternero, allí pace y deshoja las ramas.


»Adviértele que así dice el Señor y Dios: “¿Prosperará esa vid? ¿El águila no la arrancará de raíz? ¿No le quitará su fruto y así la vid se marchitará? Sí, los tiernos retoños se secarán. No hará falta un brazo fuerte ni mucha gente para arrancarla de raíz.


El Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino a todos los que pecan y hacen pecar.


Entonces Judas arrojó el dinero en el santuario y salió de allí. Luego fue y se ahorcó.


El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles y todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.


Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego.


Toda rama que en mí no da fruto la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía.


Solo queda una aterradora expectativa de juicio, el fuego ardiente que ha de devorar a los adversarios.


Si, habiendo escapado de la contaminación del mundo por haber conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a enredarse en ella y son vencidos, terminan en peores condiciones que al principio.


Aunque salieron de entre nosotros, en realidad no eran de los nuestros; si lo hubieran sido, se habrían quedado con nosotros. Su salida sirvió para comprobar que ninguno de ellos era de los nuestros.


Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego.


Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican artes mágicas, los idólatras y todos los mentirosos recibirán como herencia el lago de fuego y azufre. Esta es la segunda muerte».


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