Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Juan 11:3 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

3 Las dos hermanas mandaron a decirle a Jesús: «Señor, tu amigo querido está enfermo».

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Las dos hermanas mandaron a decir a Jesús: 'Señor, el que tú amas está enfermo.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Las hermanas enviaron pues a decirle: Señor, he aquí el que amas° está enfermo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: 'Señor, mira que aquel a quien amas está enfermo'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Enviaron, pues, sus hermanas a Él, diciendo: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

Ver Capítulo Copiar




Juan 11:3
16 Referencias Cruzadas  

Y Dios ordenó: —Toma a tu hijo Isaac, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré.


En cuanto a los santos que están en la tierra, son los nobles en quienes está toda mi delicia.


Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: —No llores.


Había un hombre enfermo llamado Lázaro, que era de Betania, el pueblo de María y su hermana Marta.


Dicho esto, añadió: —Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo.


María era la misma que ungió con perfume al Señor y le secó los pies con sus cabellos.


—Señor —dijo Marta a Jesús—, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.


—¡Miren cuánto lo quería! —dijeron los judíos.


Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.


Ustedes me llaman Maestro y Señor y dicen bien, porque lo soy.


Uno de ellos, el discípulo a quien Jesús amaba, estaba reclinado sobre él.


Erasto se quedó en Corinto; a Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.


»Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos