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Juan 1:1 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

1 En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba ante Dios, y la Palabra era Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 En un principio° era° el Logos,° y el Logos estaba ante° Dios, y Dios era el Logos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Al principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

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Juan 1:1
39 Referencias Cruzadas  

En el principio Dios creó los cielos y la tierra.


Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; el cetro de tu reino es cetro de justicia.


Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo y lo llamará Emanuel.


Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros y se le darán estos nombres: Consejero Admirable, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.


«La virgen concebirá y dará a luz un hijo y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»).


Y estaban continuamente en el Templo alabando a Dios.


Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y contemplamos su gloria, la gloria que corresponde al Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.


A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo único, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer.


Él estaba con Dios en el principio.


Salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo de nuevo el mundo y vuelvo al Padre.


Y ahora, Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera.


—¡Señor mío y Dios mío! —exclamó Tomás.


Jesús afirmó: —Les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!


De ellos son los patriarcas y de ellos, según la naturaleza humana, nació Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado sea por siempre! Amén.


y de hacer entender a todos el plan divino, el misterio que desde los tiempos eternos se mantuvo oculto en Dios, creador de todas las cosas.


quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse.


Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito sobre toda creación,


Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente.


No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe: Él se manifestó como hombre; fue justificado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido en la gloria.


mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.


Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre.


No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero, a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.


Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra.


También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo, que es Dios Verdadero y vida eterna.


Tres son los que dan testimonio


que decía: «Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea».


Al verlo, caí a sus pies como muerto; pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: «No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Último.


quien por su parte da fe de la verdad, escribiendo todo lo que vio: la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.


«Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso».


Está vestido de un manto teñido en sangre y su nombre es «el Verbo de Dios».


»Escribe al ángel de la iglesia de Esmirna: »Esto dice el Primero y el Último, el que murió y volvió a vivir:


También me dijo: «Ya todo está hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed le daré a beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida.


Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin.


»Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea: »Esto dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el soberano de la creación de Dios:


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