Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Génesis 4:2 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

2 Después dio a luz a Abel, hermano de Caín. Abel se dedicó a pastorear ovejas, mientras que Caín se dedicó a trabajar la tierra.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Tiempo después, dio a luz al hermano de Caín y le puso por nombre Abel. Cuando crecieron, Abel se hizo pastor de ovejas, mientras que Caín se dedicó a cultivar la tierra.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Después dio a luz a Abel, el hermano de Caín. Abel fue pastor de ovejas, mientras que Caín labraba la tierra.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

2 Y volvió a dar a luz, a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, mientras que Caín era labrador de la tierra.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Después dio a luz a su hermano Abel. Abel fue pastor de ovejas y Caín agricultor.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Y después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.

Ver Capítulo Copiar




Génesis 4:2
19 Referencias Cruzadas  

Entonces Dios el Señor expulsó al ser humano del jardín del Edén para que trabajara la tierra de la cual había sido hecho.


Israel dijo a José: —Tus hermanos están en Siquén apacentando las ovejas. Quiero que vayas a verlos. —Está bien —contestó José.


El hombre tuvo relaciones sexuales con Eva, su mujer, y ella quedó embarazada y dio a luz a Caín. Y dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido un varón!».


Tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra.


Y este les preguntó: —¿En qué trabajan ustedes? —Nosotros, sus siervos, somos pastores, al igual que nuestros antepasados —respondieron ellos—.


Noé se dedicó a cultivar la tierra y plantó una viña.


Los hijos son una herencia del Señor, el fruto del vientre es una recompensa.


Un día, Moisés estaba cuidando el rebaño de Jetro, su suegro, que era sacerdote de Madián, y llevó las ovejas hasta el otro extremo del desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios.


Pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: “Ve y profetiza a mi pueblo Israel”.


Por lo tanto, a esta generación se le pedirá cuentas de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo,


desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que murió entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que de todo esto se le pedirá cuentas a esta generación.


Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!


Así distinguimos entre los hijos de Dios y los hijos del diablo: el que no practica la justicia no es hijo de Dios, como tampoco lo es el que no ama a su hermano.


No seamos como Caín que, por ser del maligno, asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo hizo? Porque sus propias obras eran malas y las de su hermano, justas.


Todo el que odia a su hermano es un asesino y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos