Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Génesis 3:12 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

12 Él respondió: —La mujer que me diste por compañera me dio de ese fruto y yo lo comí.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

12 El hombre contestó: —La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

12 El hombre respondió: 'La mujer que pusiste a mi lado me dio del árbol y comí.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

12 Y dijo el hombre: La mujer que pusiste conmigo, ella me ha dado del árbol y he comido.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Respondió el hombre: 'La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Ver Capítulo Copiar




Génesis 3:12
13 Referencias Cruzadas  

Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada».


Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo. Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre.


De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre,


—¿Y quién te ha dicho que estás desnudo? —preguntó Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?


Jamás he ocultado mi pecado como el común de la gente, ni he mantenido mi culpa en secreto


La necedad del hombre le hace perder el rumbo y su corazón se irrita contra el Señor.


Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, alcanza la misericordia.


Pero él quería justificarse, así que preguntó a Jesús: —¿Y quién es mi prójimo?


No conociendo la justicia que proviene de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios.


—Son las que nuestras tropas trajeron del país de Amalec —respondió Saúl—. Dejaron con vida a las mejores ovejas y vacas para ofrecerlas al Señor tu Dios, pero todo lo demás lo destruimos.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos