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Éxodo 16:4 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

4 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Voy a hacer que llueva pan del cielo. El pueblo deberá salir todos los días a recoger su ración diaria. Voy a ponerlos a prueba, para ver si cumplen o no mis instrucciones.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Mira, haré llover alimento del cielo para ustedes. Cada día la gente podrá salir a recoger todo el alimento necesario para ese día. Con esto los pondré a prueba para ver si siguen o no mis instrucciones.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Pero Yavé dijo a Moisés: 'Ahora les hago llover pan del cielo; salga el pueblo y recoja lo que necesita para cada día. Y yo voy a probar si se ajusta o no a mi enseñanza...

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Y YHVH dijo a Moisés: He aquí Yo hago llover para vosotros pan de los cielos,° y saldrá el pueblo y recogerá la ración diaria cada día, a fin de que Yo lo pruebe, si anda en mi Ley, o no.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Yahveh dijo a Moisés: 'Voy a haceros llover pan del cielo. El pueblo saldrá cada día a recoger la porción necesaria para la jornada, a fin de que yo lo ponga a prueba y vea si anda o no en mi ley.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá una porción para cada día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.

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Éxodo 16:4
17 Referencias Cruzadas  

Una orden real y un reglamento establecían los deberes diarios de los cantores.


Saciaste su hambre con pan del cielo; calmaste su sed con agua de la roca. Les diste posesión de la tierra que bajo juramento solemne con la mano en alto habías prometido.


Con tu buen Espíritu les diste entendimiento. No quitaste tu maná de su boca; les diste agua para calmar su sed.


Pidió el pueblo comida y les envió codornices; los sació con pan del cielo.


Desde lo alto dio una orden a las nubes, y se abrieron las puertas de los cielos.


Moisés clamó al Señor y él le mostró un pedazo de madera, el cual echó Moisés al agua y al instante el agua se volvió dulce. En ese lugar el Señor los puso a prueba y les dio una regla como norma de conducta.


Como los israelitas no sabían lo que era, al verlo se preguntaban unos a otros: «¿Y esto qué es?». Moisés les respondió: —Es el pan que el Señor les da para comer.


Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.


Danos hoy nuestro pan cotidiano.


Danos cada día nuestro pan cotidiano.


Todos también comieron el mismo alimento espiritual


En el desierto te alimentó con maná, comida que jamás conocieron tus antepasados. Así te humilló y te puso a prueba, para que a fin de cuentas te fuera bien.


Recuerda que durante cuarenta años el Señor tu Dios te llevó por todo el camino del desierto, para humillarte y ponerte a prueba. Así llegaría a conocer lo que había en tu corazón y vería si cumplirías o no sus mandamientos.


Pero si les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor».


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