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Números 31:2 - Biblia Torres Amat 1825

2 Toma primero venganza de lo que han hecho a los hijos de Israel los madianitas, y después de eso irás a juntarte con tu pueblo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Haz la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas; después serás recogido a tu pueblo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 «En nombre del pueblo de Israel, toma venganza en contra de los madianitas por haber conducido a mi pueblo a la idolatría. Después morirás y te reunirás con tus antepasados».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Que los hijos de Israel tomen ahora desquite de los madianitas, y luego irás a reunirte con tu pueblo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Toma venganza completa de los hijos de Israel contra los madianitas. Después serás reunido a tu pueblo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 'Toma venganza de los madianitas por lo que hicieron a los israelitas, y después te reunirás con tus antepasados'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Haz la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas; después serás recogido a tu pueblo.

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Números 31:2
30 Referencias Cruzadas  

Entretanto tú irás en paz a juntarte con tus padres, terminando tus días en una dichosa vejez.


Y los años de la vida de Ismael fueron ciento treinta y siete, y debilitándose más y más murió, y fue a reunirse con su pueblo.


Y llegando a faltarle las fuerzas murió en la buena vejez, de avanzada edad, y lleno de días: y fue a reunirse con su pueblo.


A la sazón tenía el sacerdote de Madián siete hijas, las cuales vinieron a sacar agua; y llenadas las canales, querían dar de beber a los rebaños de su padre.


Y volveré mi mano sobre ti, y acrisolándote quitaré tu escoria, y separaré de ti todo tu estaño.


El Señor es un Dios celoso y vengador. El Señor ejercerá su venganza, y se armará de furor; sí, ejercerá el Señor su venganza contra sus enemigos, y para ellos reserva su cólera.


Vaya Aarón a incorporarse con su pueblo porque no ha de entrar en la tierra que tengo dada a los hijos de Israel; por haber sido incrédulo a mis palabras allá en las aguas de contradicción.


Y después de desnudar al padre de sus vestiduras, se las revestirás a su hijo Eleazar. Aarón morirá allí, y será reunido con sus padres.


En este tiempo estaba Israel acampado en Setim, y el pueblo prevaricó con las hijas de Moab,


Cuando he aquí que uno de los hijos de Israel entró, a vista de sus hermanos, en casa de una ramera madianita, estándole mirando Moisés y todos los hijos de Israel, los cuales lloraban a las puertas del Tabernáculo.


y después de haberla visto pasarás tú a reunirte con tu pueblo, del mismo modo que pasó tu hermano Aarón.


Habló después el Señor a Moisés, diciendo:


Al punto Moisés: Armese, dijo, alguna gente de entre vosotros para salir a dar batalla, y ejecutar la venganza, que el Señor quiere tomar de los madianitas.


Porque días de venganza son éstos, en que se han de cumplir todas las cosas como están escritas.


Pues por lo que hace a David, sabemos que después de haber servido en su tiempo a los designios de Dios, cerró los ojos; y fue sepultado con sus padres, y padeció la corrupción como los demás.


No os venguéis vosotros mismos, queridos míos, sino dad lugar a que se pase la cólera; pues está escrito: A mí toca la venganza; yo haré justicia, dice el Señor.


Porque el príncipe es un ministro de Dios puesto para tu bien. Pero si obras mal, tiembla; porque no en vano se ciñe la espada, siendo como es ministro de Dios, para ejercer su justicia castigando al que obra mal.


Sí: mía es la venganza, y yo les daré el pago a su tiempo, para derrocar su pie: cerca está ya el día de su perdición, y ese plazo viene volando.


Ved, pues, que voy a morir en este lugar en que estoy; yo no pasaré el Jordán: vosotros sí lo pasaréis, y poseeréis aquella excelente tierra.


porque no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santidad.


Horrenda cosa es por cierto caer en manos del Dios vivo.


¡Oh cielo!, regocíjate sobre ella; como también vosotros, ¡oh santos apóstoles y profetas!, pues Dios condenándola ha tomado venganza por vosotros, os ha hecho justicia.


porque verdaderos son y justos sus juicios, pues ha condenado a la gran ramera, la cual estragó la tierra con su prostitución, y ha vengado la sangre de sus siervos, derramada por las manos de ella.


Se le dio luego a cada uno de ellos un ropaje o vestido blanco y se les dijo que descansasen o guardasen en paz un poco de tiempo, en tanto que se cumplía el número de sus consiervos y hermanos, que habían de ser martirizados también como ellos.


Lo que viendo el pueblo alababa también a su dios y repetía lo mismo: Nuestro dios nos ha puesto en las manos a nuestro enemigo, que ha asolado nuestra tierra y matado muchísimos de sus habitantes.


Entonces los hijos de Israel pecaron a vista del Señor, y sirvieron a los ídolos;


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