Levítico 2:2 - Biblia Torres Amat 18252 y la presentará a los sacerdotes, hijos de Aarón; uno de los cuales tomará un puñado entero de flor de harina, con el aceite y todo el incienso, y lo quemará sobre el altar, como para recuerdo y olor suavísimo al Señor. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19602 y la traerá a los sacerdotes, hijos de Aarón; y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de la flor de harina y del aceite, con todo el incienso, y lo hará arder sobre el altar para memorial; ofrenda encendida es, de olor grato a Jehová. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente2 y la llevarás a los hijos de Aarón, los sacerdotes. El sacerdote tomará un puñado de la harina humedecida con aceite, junto con todo el incienso, y quemará esta porción representativa sobre el altar. Es una ofrenda especial, un aroma agradable al Señor. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)2 La llevará a los hijos de Aarón, a los sacerdotes; el sacerdote tomará un puñado de harina con aceite y todo el incienso; luego lo quemará en el altar para que Dios se acuerde de aquel que ofrece. Es un sacrificio por el fuego de calmante aroma para Yavé. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion2 Luego la presentará a los hijos de Aarón, los sacerdotes, de allí tomará un puñado lleno de la flor de harina de su ofrenda y de su aceite, con todo su incienso, y enseguida el sacerdote dejará consumir esto como su° memorial sobre el altar. Es sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19752 La llevará a los sacerdotes, a los hijos de Aarón, y el sacerdote tomará un puñado lleno de flor de harina, con su aceite y con todo su incienso, y lo quemará sobre el altar como memorial. Es manjar pasado por el fuego de calmante aroma para Yahveh. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)2 Y la traerá a los sacerdotes, hijos de Aarón; y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de su flor de harina y de su aceite, con todo su incienso, y lo quemará como memorial sobre el altar; es ofrenda encendida de olor grato a Jehová. Ver Capítulo |
Aquel que me inmola un buey es como el que degollase un hombre; el que sacrifica un cordero, es como quien descabezase un perro; el que hace una ofrenda, es como quien me presentase la sangre de cerdo; el que se acuerda de ofrecerme incienso, es como quien bendijese u honrase a un ídolo. En efecto, todas estas cosas prohibidas en mi ley han elegido ellos, según sus antojos; y su alma ha puesto sus delicias en estas abominaciones.