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2 Samuel 2:5 - Biblia Torres Amat 1825

5 y les envió comisionados para que les dijesen de su parte: Benditos seáis del Señor, pues habéis hecho tal obra de misericordia con Saúl, vuestro señor, y le habéis dado sepultura.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Entonces envió David mensajeros a los de Jabes de Galaad, diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis hecho esta misericordia con vuestro señor, con Saúl, dándole sepultura.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 les envió el siguiente mensaje: «Que el Señor los bendiga por haber sido tan leales a su señor Saúl y por haberle dado un entierro digno.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 David mandó entonces a sus hombres donde la gente de Yabés de Galaad con este mensaje: 'Que Yavé los bendiga por haber enterrado a Saúl, su señor, pues se lo debían.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Y David envió mensajeros a los hombres de Jabes Galaad, y les dijo: Benditos seáis vosotros de YHVH, que hicisteis esta misericordia con vuestro señor, con Saúl, al sepultarlo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 y David envió mensajeros a los de Yabés de Galaad para que les dijeran: 'Benditos seáis de Yahveh, por haber cumplido esta obra de misericordia con vuestro señor Saúl, dándole sepultura.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Y envió David mensajeros a los de Jabes de Galaad, diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis hecho esta misericordia con vuestro señor Saúl en haberle dado sepultura.

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2 Samuel 2:5
16 Referencias Cruzadas  

le dio su bendición, diciendo: ¡Oh Abram!, bendito eres del Dios excelso, que creó el cielo y la tierra:


Y Abram le respondió: Alzo mi mano al Señor Dios excelso, dueño del cielo y de la tierra jurando en su nombre,


Ayer llegaste a Jerusalén ; ¿Y hoy has de verte obligado a salir con nosotros? Yo por mí iré a donde hubiere de ir; pero tú vuélvete y llévate a tus hermanos los seiscientos geteos. El Señor es fiel y misericordioso, recompensará el celo y la lealtad con que me has servido.


Entonces David fue y tomó los huesos de Saúl y de Jonatás, su hijo, recibiéndolos de los ciudadanos de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Betsán, donde los colgaron los filisteos cuando mataron a Saúl en Gelboé,


Benditos seais vosotros del Señor, el cual hizo el cielo y la tierra.


Ellos le respondieron: A costa de nuestra vida salvaremos la vuestra, con tal que tú no nos hagas alguna traición; y cuando el Señor nos habrá entregado esta tierra, usaremos contigo de misericordia y cumpliremos fielmente nuestra promesa.


Dijeron pues: ¿Quién hay de las tribus todas de Israel que no haya comparecido ante el Señor en Masfa? Y se halló que los moradores de Jabes-Galaad no habían estado en aquel ejército.


les dijo: Volveos a casa de vuestras madres. El Señor use de misericordia con vosotras, como la habéis usado vosotras con los difuntos y conmigo.


A la cual contestó Noemí: Bendito sea el Señor; pues la misma buena voluntad que tuvo a los vivos, la conserva todavía a los difuntos. Y añadió: ese hombre es pariente nuestro.


A lo que dijo Booz: Bendita seas del Señor, hija mía, que has sobrepujado tu primera bondad y cordura, con la que manifiestas ahora, pues siendo joven como eres, no has ido a buscar jóvenes, ni pobres ni ricos, sino a los que la ley dispone.


Pasado casi un mes, Naas, amonita, se puso en movimiento y comenzó a batir a Jabes de Galaad. Y todos los habitantes de Jabes dijeron a Naas: Haz alianza con nosotros, y seremos siervos o tributarios tuyos.


Y respondieron a los mensajeros que habían venido de Jabes: Diréis a los habitantes de Jabes de Galaad: Mañana, calentando el sol, seréis socorridos. Partieron, pues, los mensajeros, y llevaron esta nueva a los habitantes de Jabes que la recibieron con gran alegría.


Así que llegó, le dijo Saúl: Bendito seas tú del Señor; yo he cumplido con su orden.


Ahora, pues, si deseas dar con él, no tienes más que venir, que corre de nuestra cuenta el entregarlo en tus manos.


Porque, ¿quién es el que hallando a su enemigo desprevenido, le deja ir sin hacerle daño? El Señor te dé la recompensa por lo que hoy has hecho conmigo.


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