Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 2:44 - Biblia Torres Amat 1825

44 Y añadió el rey a Semei: Tú bien sabes y tu misma conciencia es testigo de todo el mal que hiciste a mi padre David. El Señor ha hecho caer sobre tu cabeza el castigo de tu maldad.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

44 Dijo además el rey a Simei: Tú sabes todo el mal, el cual tu corazón bien sabe, que cometiste contra mi padre David; Jehová, pues, ha hecho volver el mal sobre tu cabeza.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

44 El rey también le dijo: «Seguramente recordarás todas las maldades que le hiciste a mi padre David. Que ahora el Señor traiga todo ese mal sobre tu cabeza;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

44 El rey dijo además a Simei: 'Tú sabes el mal que hiciste a mi padre David y todas las desgracias que pediste para él. Ahora, Yavé hace recaer sobre tu cabeza la desgracia,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

44 El rey dijo además a Simei: Tú sabes toda la maldad que cometiste contra mi padre David, y tu mismo corazón lo reconoce. YHVH, pues, ha vuelto tu maldad sobre tu cabeza,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

44 Y siguió diciendo el rey a Semeí: 'Bien sabes tú todo el mal que hiciste a mi padre David, y tu corazón lo reconoce. Ahora, pues, Yahveh hará recaer tu maldad sobre tu cabeza.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

44 Dijo además el rey a Simeí: Tú sabes todo el mal, el cual tu corazón bien sabe, que cometiste contra mi padre David; Jehová, pues, ha tornado el mal sobre tu cabeza.

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 2:44
14 Referencias Cruzadas  

¿Cómo es, pues, que has traspasado el juramento del Señor, y el precepto que yo te puse?


Por otra parte Atalía, madre de Ocozías, viendo muerto a su hijo, se alzó con el mando, y mató toda la prosapia real.


Entonces Joíada sacó fuera al hijo del rey, y le puso la diadema sobre la cabeza y el libro de la ley; lo hicieron rey, y lo ungieron; y dando palmadas le proclamaron, diciendo: Viva el rey.


Esto es lo que ganan para con el Señor los que maldicen y maquinan contra mi vida.


El dolor que quiso ocasionarme, recaerá contra él; y su iniquidad descargará sobre su cabeza.


El impío será presa de sus mismas iniquidades, y quedará enredado en los lazos de su pecado.


Por tanto, esto dice el Señor Dios: Juro yo que por causa del juramento que él despreció, y de la alianza que violó, lo castigaré en su propia persona.


Por lo cual será tratado el sacerdote como el pueblo; y yo castigaré su mal proceder, y le daré la paga de sus designios.


Mas, oída tal respuesta, se iban escabullendo uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio.


y ellos hacen ver que lo que la ley ordena está escrito en sus corazones, como se lo atestigua su propia conciencia, y las diferentes reflexiones que allá en su interior ya los acusan, ya los defienden,


Carísimos, si nuestro corazón no nos arguye, podemos acercarnos a Dios con confianza,


Y habiendo sabido David la muerte de Nabal, dijo: Bendito sea el Señor que me ha vengado de la afrenta que me hizo Nabal y que preservó a su siervo del mal que iba a hacer, y que ha hecho recaer la iniquidad de Nabal sobre su propia cabeza. Envió después David a tratar con Abigaíl sobre casarse con ella.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos