Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Salmos 6:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

2 ¡Ten piedad de mí, oh YHVH, porque desfallezco! Sáname, oh YHVH, porque mis huesos se estremecen,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Ten compasión de mí, Señor, porque soy débil; sáname, Señor, porque mis huesos agonizan.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Ten compasión de mí que estoy sin fuerzas; sáname pues no puedo sostenerme.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Ah Señor, no me corrijas en tu enojo y en tu furor no me reprendas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy debilitado; sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos.

Ver Capítulo Copiar




Salmos 6:2
21 Referencias Cruzadas  

Y Abraham oró a ’Elohim, y ’Elohim sanó a Abimelec, y a su mujer y a sus siervas, las cuales tuvieron hijos,


¡Piedad, piedad de mí, amigos míos, Que la mano de Dios me está golpeando!


Porque Él hace la herida y la venda, Hiere, pero sus manos sanan.


Soy derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntan, Mi corazón se ha derretido como cera Dentro de mi pecho.


¡Oh YHVH, Dios mío! Clamé a ti, y me sanaste.


Mi vida se ha agotado en tristeza, y mis años en suspiros. A causa de mi iniquidad mi vigor ha decaído, y se consumen mis huesos.


Mientras callé, se consumieron mis huesos, En mi gemir todo el día.


Porque tus saetas se han clavado en mí, Y tu mano ha descendido sobre mí.


Nada sano° hay en mi carne a causa de tu indignación, Nada intacto hay en mis huesos a causa de mi pecado.


Porque mis lomos están llenos de ardor, Y nada sano hay en mi cuerpo.°


¡Hazme oír gozo y alegría, y regocíjense los huesos que abatiste!


y dijo: Si oyes diligentemente la voz de YHVH tu Dios, y haces lo recto ante sus ojos, y prestas oído a sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, ninguna dolencia de las que puse sobre Egipto pondré sobre ti, porque Yo soy YHVH tu Sanador.


Corrígeme, oh YHVH, con medida, No en tu ira, no sea que me aniquiles.


¡Sáname, oh YHVH, y seré sano; Sálvame, y seré salvo, Porque Tú eres mi alabanza!


¡Venid, volvamos a YHVH! Porque Él desgarró, pero nos sanará; Él hirió, pero nos vendará la herida.


Entonces Moisés clamó a YHVH, diciendo: ¡Te ruego, oh Dios, sánala ahora!°


Y su fama se difundió por toda Siria, y le trajeron a todos los que padecían males, afligidos por diversas enfermedades y tormentos, endemoniados, lunáticos, y paralíticos; y los sanó.


Pero ahora mirad: Yo soy Yo, Y no hay Dios fuera de mí: Yo hago morir y Yo hago vivir: Yo hiero y Yo sano, Y no hay quien libre de mi mano.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos