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Salmos 42:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí: De cómo marchaba con la multitud y los conducía hasta la Casa de Dios, Entre voces de júbilo y de acción de gracias de la multitud en fiesta solemne.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Se me destroza el corazón al recordar cómo solían ser las cosas: yo caminaba entre la multitud de adoradores, encabezaba una gran procesión hacia la casa de Dios, cantando de alegría y dando gracias en medio del sonido de una gran celebración.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Es un desahogo para mi alma, acordarme de aquel tiempo, en que iba con los nobles hasta la casa de Dios, entre vivas y cantos de la turba feliz.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Noche y día, mis lágrimas se me han hecho mi pan, pues sin tregua me dicen: '¿Dónde está tu Dios?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Cuando me acuerdo de estas cosas, derramo mi alma dentro de mí: Porque yo fui con la multitud, fui con ellos a la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 4 (5) Cuando me acuerdo de esto, me invade el sufrimiento; recuerdo cuando iba camino hacia tu templo guiando multitudes; recuerdo las grandes fiestas, y los gritos de alegría cuando tu pueblo te alababa.

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Salmos 42:4
28 Referencias Cruzadas  

Y que Ezequías no os haga confiar en YHVH, diciendo: Ciertamente YHVH nos librará, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria.


hasta que yo venga para llevaros a una tierra como vuestra propia tierra: tierra de grano y de mosto,° tierra de pan y de viñas, tierra de olivos, de aceite° y de miel; y viviréis, y no moriréis. No escuchéis a Ezequías, que os persuade diciendo: YHVH nos librará.


Y en el día veintitrés del mes séptimo mandó al pueblo a sus tiendas, regocijantes y alegres de corazón por la benevolencia que YHVH había mostrado a David y a Salomón, y a su pueblo Israel.


¡Quién me diera ser como en meses pasados, Cuando Dios velaba sobre mí!


Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza, Dadle gracias, bendecid su Nombre,


A causa de tu indignación y de tu ira, Porque me alzaste en vilo y me arrojaste.


¿Por qué han de decir los gentiles: Dónde está su Dios?


Cántico gradual. De David. Yo me alegré con los que me decían: ¡Vayamos a la Casa de YHVH!


Por amor a mis hermanos y compañeros, diré ahora: Sea la paz dentro de ti.


Que juntos teníamos dulce comunión, Y amistosamente andábamos en la Casa de Dios.


Oh pueblo, confiad en Él en todo tiempo, Derramad vuestro corazón ante Él, ’Elohim es nuestro refugio. Selah


¿Por qué han de decir los gentiles: Dónde está su Dios? ¡Sea conocida entre las naciones, a nuestra vista, la venganza de la sangre derramada de tus siervos!


Nos pusiste por escarnio de nuestros vecinos, Y nuestros enemigos se ríen entre sí.


Pero vuestros cánticos resonarán como en atardecer sagrado de solemnidad,° El corazón se alegrará como el que camina al son de la flauta, Mientras marcha hacia el Monte de YHVH, a la Roca de Israel.


q Levántate, da gritos en la noche cuando empiezan las vigilias. Derrama como agua tu corazón en presencia de Adonay Alza hacia Él tus manos° por la vida de tus pequeños, Desfallecidos de hambre en las esquinas° de todas las calles.


a ¡Cómo se ha ennegrecido el oro! ¡Cómo° se ha alterado el oro fino! ¡Por todas las encrucijadas están tiradas las piedras del Santuario!


Y, cuando ellos entren, el príncipe entrará en medio de ellos, y cuando ellos salgan, él saldrá.


¡Lloren los sacerdotes entre el atrio y el altar!, Y digan los ministros de YHVH: Oh YHVH, perdona a tu pueblo, No entregues tu heredad al oprobio, A la burla entre los gentiles; ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: ¿Dónde está su Dios?


¡Mirad sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, Del que anuncia la paz! ¡Guarda tus solemnidades, oh Judá, y cumple tus votos, Porque el inicuo no volverá a atravesarte, Pues ha sido totalmente destruido!


Abraham respondió: Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro asimismo los males, pero ahora es consolado aquí, y tú atormentado.


Y te regocijarás en presencia de YHVH tu Dios, tú y tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, el levita que esté dentro de tus ciudades, el extranjero, el huérfano y la viuda que estén en medio de ti, en el lugar que YHVH tu Dios escoja para hacer habitar allí su Nombre.


Yo salí llena, pero YHVH me ha hecho regresar vacía. ¿Por qué me llamáis Noemí, ya que YHVH ha dado testimonio contra mí, y ’El-Shadday° me ha afligido?


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