Nehemías 13:5 - La Biblia Textual 3a Edicion5 y le había preparado un gran aposento donde antes se depositaban las ofrendas vegetales, el incienso, los vasos, y los diezmos del grano, del vino nuevo y del aceite, prescrito para los levitas, cantores y porteros, así como la ofrenda para los sacerdotes. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19605 y le había hecho una gran cámara, en la cual guardaban antes las ofrendas, el incienso, los utensilios, el diezmo del grano, del vino y del aceite, que estaba mandado dar a los levitas, a los cantores y a los porteros, y la ofrenda de los sacerdotes. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente5 había rediseñado un gran depósito y lo había puesto a disposición de Tobías. Anteriormente usaban el cuarto para almacenar ofrendas de grano, incienso, diversos utensilios para el templo, diezmos de granos, de vino nuevo, de aceite de oliva (destinados a los levitas, a los cantores y a los porteros), y también las ofrendas para los sacerdotes. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)5 le había pasado a éste una gran bodega donde antes se guardaban las ofrendas, el incienso, los objetos sagrados, el diezmo del trigo, del vino y del aceite, en una palabra, la parte de los levitas, de los cantores y de los porteros y lo que correspondía a los sacerdotes. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19755 le había preparado a éste una gran cámara, en la que antes se depositaban las oblaciones, el incienso, los enseres, los diezmos del trigo, del mosto y del aceite, o sea, cuanto estaba mandado que se diera a los levitas, los cantores y los porteros, así como la contribución debida a los sacerdotes. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)5 y le había preparado una gran cámara, donde antes se guardaban las ofrendas, el perfume, los vasos, el diezmo del grano, del vino y del aceite, que estaba mandado darse a los levitas, a los cantores, y a los porteros, y las ofrendas de los sacerdotes. Ver Capítulo |
También acordamos llevar la primicia de nuestras masas, de nuestras ofrendas alzadas, del fruto de todo árbol, del vino nuevo y del aceite para los sacerdotes a las cámaras de la Casa de nuestro Dios, y el diezmo de nuestro terreno a los levitas, porque ellos, los levitas, reciben los diezmos de nuestra labranza en todas las ciudades.
En aquel día fueron designados algunos para estar a cargo de la tesorería, de las ofrendas, de las primicias y de los diezmos, para recoger en ellas según los productos del campo y las porciones legales que correspondían a los sacerdotes y a los levitas, porque Judá se alegraba de contemplar a los sacerdotes y a los levitas en su servicio.