Jueces 14:16 - La Biblia Textual 3a Edicion16 Y la mujer de Sansón lloraba ante él, y le decía: ¡Sólo me odias, y no me amas! Has propuesto un enigma a los hijos de mi pueblo y no me lo has declarado. Y él respondió: He aquí, no se lo he dicho ni a mi padre ni a mi madre, ¿y te lo voy a declarar a ti? Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196016 Y lloró la mujer de Sansón en presencia de él, y dijo: Solamente me aborreces, y no me amas, pues no me declaras el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni a mi padre ni a mi madre lo he declarado, ¿y te lo había de declarar a ti? Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente16 Entonces la mujer de Sansón fue a verlo y con lágrimas le dijo: —Tú no me amas; ¡me odias! Le propusiste un acertijo a mi gente, pero no me contaste a mí la solución. —Ni a mi padre ni a mi madre les di la respuesta —contestó él—. ¿Por qué te la revelaría a ti? Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)16 La mujer de Sansón se puso a llorar a su lado: 'Tú sólo me odias, le decía, tú no me quieres. Ni siquiera me has explicado esa adivinanza que propusiste a los jóvenes de mi pueblo'. Le respondió: 'Ni siquiera se la he explicado a mi padre y a mi madre, ¿y quieres que te la explique?' Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197516 La mujer de Sansón se puso junto a él llorando y diciéndole: 'Odio es lo que me tienes, pero nada de amor. Has propuesto un acertijo a los de mi pueblo y no me lo has declarado'. Él le respondió: 'No se lo he declarado a mi padre ni a mi madre, ¿y voy a declarártelo a ti?'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)16 Y la esposa de Sansón lloró delante de él, y dijo: Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni a mi padre ni a mi madre lo he declarado; y ¿lo había de declarar a ti? Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual16 Ella fue a ver a Sansón, y llorando le dijo: —¡Tú no me quieres! ¡Me desprecias! A mis amigos les contaste una adivinanza, pero a mí no me has dicho la respuesta. Sansón le respondió: —¡Pero, mujer! Si ni a mis padres se la he dicho, ¿por qué tengo que decírtela a ti? Ver Capítulo |