Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 33:1 - La Biblia Textual 3a Edicion

1 Vino palabra de YHVH a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el atrio de la guardia, diciendo:

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Mientras Jeremías aún estaba detenido en el patio de la guardia, el Señor le dio un segundo mensaje:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Estando Jeremías todavía preso en el patio de la guardia, la palabra de Yavé le llegó por segunda vez, de esta manera:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 De nuevo le fue dirigida la palabra de Yahveh a Jeremías, mientras se hallaba recluido en el patio de la guardia, en estos términos:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y vino la palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Yo, Jeremías, todavía estaba preso en el patio de la guardia cuando Dios me habló una vez más y me dijo:

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 33:1
6 Referencias Cruzadas  

Y conforme a la palabra de YHVH, Hanameel, hijo de mi tío, vino a mí al atrio de la guardia, y me dijo: Te ruego que compres mi heredad, que está en Anatot en tierra de Benjamín, porque el derecho de heredad es tuyo, y a ti corresponde el rescate: cómprala para ti. Y yo comprendí que era palabra de YHVH.


Después Jeremías mandó a Baruc, diciendo: A mí se me ha prohibido entrar en la Casa de YHVH.


Entonces el rey Sedequías ordenó que custodiaran a Jeremías en el atrio de la guardia real, y que le dieran una hogaza de pan al día, de la calle de los Panaderos, mientras hubiera pan en la ciudad. Y así se quedó Jeremías en el atrio de la guardia real.


Y Jeremías permaneció en el atrio de la guardia hasta el día que Jerusalem fue tomada. Y estaba allí cuando Jerusalem fue conquistada.


por el cual sufro penalidades hasta como malhechor encadenado; pero la palabra de Dios no está encadenada.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos