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Eclesiastés 2:21 - La Biblia Textual 3a Edicion

21 ¡Que un hombre trabaje con sabiduría, conocimiento y maestría, y tenga que dejar su porción a otro que nunca se afanó en ello, esto es vanidad y grande mal!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

21 ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

21 Algunas personas trabajan con sabiduría, conocimiento y destreza, pero luego tienen que dejarle el fruto de su labor a alguien que no ha trabajado para conseguirlo. Eso tampoco tiene sentido, es una gran tragedia.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

21 después de haber trabajado con inteligencia, sabiduría y habilidad, uno tiene que dejárselo todo a otro que nada ha hecho.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

21 pues sucede que quien trabajó con sensatez, ingenio y fortuna, debe dejar su hacienda a quien nada hizo por ella. También eso es vanidad y grave miseria.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

21 ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia, y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También esto es vanidad y mal grande.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

21 Resulta que algunos ponemos a trabajar nuestra sabiduría, nuestros conocimientos y experiencia, ¡tan solo para dejarle todos nuestros bienes a quien nunca hizo nada para ganárselos! ¡Eso está muy mal, y no tiene ningún sentido!

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Eclesiastés 2:21
15 Referencias Cruzadas  

E hizo lo recto a ojos de YHVH, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda.


Y no se había observado una Pascua como ésa en Israel desde los días del profeta Samuel, y ninguno de los reyes de Israel había hecho una Pascua como la que hizo Josías° con los sacerdotes y los levitas, y todos los de Judá e Israel que estaban presentes junto con los habitantes de Jerusalem.


Y ahora Adonay, ¿qué más espero? Mi esperanza está en ti.


Porque verá que hasta los sabios mueren, Lo mismo que perecen el ignorante y el necio, Y dejan a otros sus riquezas.


Su íntima aspiración es que sus casas serán eternas; Sus moradas, de generación en generación, Y a sus tierras han puesto sus nombres.


Y a causa de todo mi trabajo con que me había afanado debajo del sol entregué mi corazón a la desesperación:


He visto asimismo que todo trabajo y toda obra excelente despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y correr tras el viento.


Hay quien está solo, sin nadie que lo acompañe, sin hijos ni hermanos, pero aun así su afán no tiene fin, su ojo no se harta de riquezas, y no se pregunta: ¿Para qué pues me afano y me privo de placeres? También esto es vanidad y tarea penosa.


Mejor es la sabiduría que las armas de guerra, pero uno solo que yerre puede destruir muchas cosas buenas.


¿Piensas que eres rey porque compites en obras de cedro? Si tu padre comió y bebió y le fue bien, Es porque practicó la justicia y el derecho.


Pero tus ojos y tu corazón no están más que para tu egoísmo, Para derramar la sangre inocente, Para la opresión y para la violencia.


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