2 Reyes 10:19 - La Biblia Textual 3a Edicion19 Ahora pues, convocadme a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes: que no falte ninguno, pues tengo un gran sacrificio para Baal, y todo el que falte, no sobrevivirá. Así obraba Jehú con astucia para exterminar a los servidores de Baal. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196019 Llamadme, pues, luego a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes; que no falte uno, porque tengo un gran sacrificio para Baal; cualquiera que faltare no vivirá. Esto hacía Jehú con astucia, para exterminar a los que honraban a Baal. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente19 Por lo tanto, manden llamar a todos los profetas y a los que veneran a Baal y reúnan a todos sus sacerdotes. Asegúrense de que vengan todos, porque voy a ofrecer un gran sacrificio a Baal. Cualquiera que no venga será ejecutado»; pero el astuto plan de Jehú consistía en destruir a todos los que rendían culto a Baal. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)19 Que se reúnan en torno a mí todos los profetas de Baal, todos sus ayudantes, todos sus sacerdotes, que no falte nadie porque tengo que ofrecer un gran sacrificio a Baal. Los que no vengan serán condenados a muerte'. Era una trampa, pues así quería Jehú dar muerte a todos los que servían a Baal. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197519 Ahora, pues, convocadme a todos los profetas de Baal, a todos sus servidores, y a todos sus sacerdotes, sin que falte ninguno, pues voy a ofrecer un gran sacrificio a Baal. A todo el que falte se le quitará la vida'. Jehú actuaba con astucia para hacer perecer a los servidores de Baal. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)19 Ahora pues, llamadme a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes; que no falte ninguno, porque tengo un gran sacrificio para Baal; el que falte, no vivirá. Esto hacía Jehú con astucia, para destruir a los adoradores de Baal. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual19 Así que llamen a todos los profetas de Baal, a todos los que lo adoran y a todos sus sacerdotes. ¡Que no falte ninguno, porque tengo que ofrecer un gran sacrificio para Baal! El que falte, morirá». Pero al decir esto, Jehú no hablaba en serio, lo que quería era matar a los que adoraban a Baal. Ver Capítulo |