1 Crónicas 19:3 - La Biblia Textual 3a Edicion3 los príncipes de los amonitas dijeron a Hanún: ¿Crees que David honra a tu padre porque te ha enviado consoladores? ¿No vienen más bien sus siervos a ti a fin de reconocer y espiar la tierra para destruirla? Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19603 los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún: ¿A tu parecer honra David a tu padre, que te ha enviado consoladores? ¿No vienen más bien sus siervos a ti para espiar, e inquirir, y reconocer la tierra? Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente3 los comandantes amonitas le dijeron a Hanún: «¿Realmente cree que estos hombres vienen para honrar a su padre? ¡No, David los ha enviado a espiar la tierra para luego venir y conquistarla!». Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)3 los príncipes de los hijos de Ammón dijeron a Janún: '¿Es que David ha enviado a consolarte para honrar la memoria de tu padre o más bien para explorar, espiar y poder destruir el país?' Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19753 los jefes de los amonitas dijeron a Janún: '¿Crees tú que David quiere honrar a tu padre al enviarte mensajeros de condolencia? ¿No te habrá enviado sus siervos para que exploren la ciudad como espías y para destruir el país?'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)3 Pero los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún: ¿Piensas tú que David honra a tu padre porque te ha enviado consoladores? ¿No vienen más bien sus siervos a ti para reconocer, para destruir y espiar la tierra? Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual3 los jefes de los amonitas le dijeron a Hanún: «¿De veras cree Su Majestad que David envió a sus mensajeros para consolarlo? ¡Claro que no! ¡Los envió como espías, para luego conquistar nuestra ciudad!» Ver Capítulo |
Pero los príncipes de los filisteos se enojaron contra él, y le dijeron los príncipes de los filisteos: Manda de vuelta al hombre para que regrese al lugar que le asignaste, y no venga con nosotros a la batalla, no sea que en la batalla se nos vuelva adversario. Pues, ¿con qué podría hacerse él aceptable a su señor? ¿No sería con las cabezas de estos hombres?