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Sofonías 3:16 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Aquel día se dirá a Jerusalén: ¡No temas, Sión! ¡No desfallezcan tus manos!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 En ese día, la proclama en Jerusalén será: «¡Ánimo, Sion! ¡No temas!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Ese día le dirán a Jerusalén: '¡No tengas ningún miedo, ni te tiemblen las manos!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 En aquel día se dirá a Jerusalem: ¡No temas, oh Sión, Ni se debiliten tus manos!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas: Sión, no se debiliten tus manos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 En ese día se dirá: «No tengas miedo, Jerusalén, ni pierdas el ánimo,

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Sofonías 3:16
21 Referencias Cruzadas  

Tú que a tantos dabas lecciones, que fortalecías las manos cansadas;


Aquel día se dirá: 'He aquí nuestro Dios, de quien esperamos que nos salve, éste es Yahveh en quien esperamos. Exultemos y gocemos en su salvación,


Sube a un monte elevado, mensajera de Sión. Alza con fuerza tu voz, mensajera de Jerusalén. Álzala sin miedo, di a las ciudades de Judá: mirad a vuestro Dios.


no temas, que yo estoy contigo; no te asustes, que yo soy tu Dios. Te fortalezco y te ayudo, te sostengo con mi diestra salvadora.


Así dice Yahveh, tu creador, tu formador desde el seno, que te ayuda: no temas, siervo mío Jacob, Yesurún, a quien elegí.


No temas, que no quedarás avergonzada, no te abochornes, que no quedarás confundida, pues olvidarás la vergüenza de tu soltería y no recordarás la afrenta de tu viudedad.


Tierra, no temas, exalta y alégrate, porque Yahveh hace maravillas.


Así como fuisteis maldición en las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os libraré y seréis bendición. ¡No temáis! ¡Sean fuertes vuestras manos!'


así he vuelto a decidir en estos días hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá. ¡No temáis!


Al día siguiente, la gran multitud que había llegado para la fiesta, al saber que Jesús se acercaba a Jerusalén,


Por lo tanto, investidos por la misericordia [de Dios] de este ministerio, no perdemos el ánimo.


No nos cansemos de hacer el bien, que a su tiempo cosecharemos, si no desmayamos.


Así que os ruego que no perdáis el ánimo a causa de mis tribulaciones por vosotros; que éstas son vuestra gloria.


Por lo tanto, fortaleced las manos débiles, afirmad las rodillas vacilantes


Tienes constancia y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.


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