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Números 15:39 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

39 Cuando veáis el fleco, os traerá a la memoria todos los mandamientos de Yahveh, para que los pongáis en práctica y no os dejéis llevar por los caprichos de vuestro corazón ni de vuestros ojos, a causa de los cuales os prostituís.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

39 Cuando vean las borlas, recordarán y obedecerán todos los mandatos del Señor, en lugar de seguir sus propios deseos y contaminarse, tal como es su tendencia.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

39 Así será sus flecos y cuando los vean, se acordarán de todos los mandamientos de Yavé. De esta manera los pondrán en práctica y no seguirán las malas inclinaciones de su corazón o de sus ojos que los arrastran a la infidelidad.

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La Biblia Textual 3a Edicion

39 Tales flecos os servirán para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los mandamientos de YHVH y los cumpláis, y no sigáis el impulso de vuestro corazón ni de vuestros ojos, tras el cual os prostituís,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

39 Y os servirá de franja, para que cuando lo viereis, os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales fornicáis.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

39 Así, cada vez que vean los cordones, recordarán que deben obedecer todo lo que les he mandado. De esa manera no me desobedecerán ni seguirán sus propios deseos, ni los pensamientos que los llevan a alejarse de mí.

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Números 15:39
21 Referencias Cruzadas  

Y el día siguiente del octavo mes, el mes que él había escogido por propia iniciativa, subió al altar que había construido en Betel, instituyó una fiesta para los israelitas y él mismo subió al altar para quemar incienso.


Si mis pasos se apartaron del camino, si tras mis ojos se fue mi corazón, si a mis manos se adhirió mancilla,


Con sus obras se hicieron repugnantes y con sus supersticiones, fornicarios.


Perece quien está lejos de ti: tú destruyes a todo el que es infiel.


Será para ti como una señal en tu mano y como un recordatorio ante tus ojos, a fin de que la ley de Yahveh esté siempre en tu boca, pues con mano fuerte te sacó Yahveh de Egipto.


Necio es quien en sí confía, quien actúa con sabiduría será salvo.


Hijo mío, no olvides mis enseñanzas y guarda mis preceptos en tu corazón,


Alégrate, joven, en tu adolescencia y vive feliz en los días de tu juventud. Sigue los impulsos de tu corazón y da placer a tus ojos. Pero sábete que por todo ello Dios te llamará a juicio.


Por eso, así dice Yahveh Sebaot, Dios de Israel: Aquí estoy: voy a darle de comer a este pueblo ajenjo, y voy a darle de beber agua envenenada.


entonces vuestros evadidos se acordarán de mí en medio de las naciones adonde habrán sido deportados, después que yo haya quebrantado el corazón que se prostituyó apartándose de mí y los ojos que se prostituyeron yendo tras sus ídolos; y se sentirán asqueados de sí mismos por las maldades que cometieron con tantas abominaciones.


Se reunirán los hijos de Judá con los hijos de Israel; se darán un jefe único y se desbordarán del país, porque será grande el día de Yizreel.


Yahveh no querrá perdonarle, sino que se encenderá contra él la cólera y el celo de Yahveh; descargará sobre él todas las maldiciones escritas en este libro y Yahveh borrará su nombre de debajo del cielo.


Guardaos, pues, de olvidar la alianza que Yahveh, Dios vuestro, ha concluido con vosotros, y de fabricaros imagen alguna o representación de cuanto Yahveh, tu Dios, te ha prohibido.


guárdate entonces de olvidarte de Yahveh, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud.


Pero guárdate de olvidar a Yahveh, tu Dios, dejando de observar sus mandamientos, sus normas y sus preceptos que yo te prescribo hoy,


entre la soberbia en tu corazón y olvides a Yahveh, tu Dios: el que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud;


Almas adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemiga de Dios? El que quiera ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios.


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