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Jeremías 22:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Pero si no escucháis estas palabras, juro por mí mismo -oráculo de Yahveh- que esta casa vendrá a ser una ruina.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Mas si no oyereis estas palabras, por mí mismo he jurado, dice Jehová, que esta casa será desierta.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Sin embargo, si rehúsan prestar atención a esta advertencia, les juro por mi propio nombre, dice el Señor, que este palacio se convertirá en un montón de escombros’”».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Pero si no escuchan estas palabras, les juro por mí mismo, Yavé es quien habla, este palacio será destruido.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Pero si no escucháis estas palabras, por mí mismo he jurado, dice YHVH, que esta casa quedará desolada.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Pero si no observáis estas palabras, por mí he jurado, dice Jehová, que esta casa será una desolación.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 De lo contrario, les aseguro que este palacio será totalmente destruido”.

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Jeremías 22:5
22 Referencias Cruzadas  

y le dijo: 'Juro por mí mismo -oráculo de Yahveh- que por haber hecho tú esto, por no haberme negado tu hijo, tu único hijo,


Pero si vosotros os apartáis de mí, no guardáis los preceptos y mandatos que os di, os vais a servir a dioses extraños y os postráis ante ellos,


Y respecto de este templo tan excelso, todo el que pase junto a él quedará estupefacto y se preguntará: '¿Por qué Yahveh ha tratado así a este país y a este templo?'.


Y responderán: 'Porque abandonaron a Yahveh, Dios de sus padres, que los sacó de la tierra de Egipto, y se apegaron a otros dioses, se postraron ante ellos y los sirvieron. Por eso vino sobre ellos toda esta desventura''.


Entonces en mi enojo les juré que no habrían de entrar en mi reposo.


si rehusáis y os rebeláis, por la espada seréis devorados. -Ha hablado la boca de Yahveh-.


He abandonado mi casa, he rechazado mi heredad, he entregado el amor de mi alma en mano de sus enemigos.


Pero si no me escucháis, si no santificáis el día del sábado dejando de transportar cargas y de pasarlas por las puertas de Jerusalén el día del sábado, entonces en sus puertas encenderé fuego que devorará los palacios de Jerusalén y no se apagará'.


Diles, pues: 'Así dice Yahveh: si no me escucháis, obrando según la ley que he puesto delante de vosotros,


Los caldeos prendieron fuego al palacio real y a las casas de la población y derribaron las murallas de Jerusalén.


Pero escuchad la palabra de Yahveh, judíos todos que habitáis en el país de Egipto: mirad: yo juro por mi gran nombre -dice Yahveh- que en todo el país de Egipto no será pronunciado más mi nombre por boca de hombre alguno de Judá, diciendo: '¡Por vida del Señor Yahveh!'.


El Señor Yahveh lo jura por sí mismo -oráculo de Yahveh, Dios Sebaot-: 'Aborrezco el orgullo de Jacob, detesto sus palacios; entregaré la ciudad y cuanto hay en ella'.


Justamente por vuestra culpa, Sión será arada como un campo, Jerusalén reducida a un montón de ruinas y el monte del templo a un cerro de maleza.


Mirad que vuestra casa se os quedará desierta.


¿Y a quiénes juró que no entrarían en su descanso, sino a los rebeldes?


Efectivamente, cuando Dios hizo la promesa a Abrahán, no teniendo otro mayor por quien jurar, juró por sí mismo,


En este sentido, queriendo Dios demostrar hasta la saciedad a los herederos de la promesa que su decisión es irrevocable, interpuso como garantía un juramento,


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