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Éxodo 32:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Pronto se han desviado del camino que yo les había prescrito; se han fabricado un becerro de metal fundido, delante del cual se han postrado. Le han ofrecido sacrificios, y han dicho: 'Éste es tu dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto''.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 ¡Qué pronto se apartaron de la forma en que les ordené que vivieran! Fundieron oro y se hicieron un becerro, y se inclinaron ante él y le ofrecieron sacrificios. Andan diciendo: “Oh Israel, estos son tus dioses que te sacaron de la tierra de Egipto”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Bien pronto se han apartado del camino que yo les había indicado. Se han hecho un ternero de metal fundido y se han postrado ante él. Le han ofrecido sacrificios y han dicho: Israel, aquí están tus dioses que te han sacado de Egipto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Pronto se han apartado del camino que Yo les ordené. Se han hecho un becerro de fundición, se han postrado ante él y le han ofrecido sacrificios. Han dicho: Estos son tus dioses, oh Israel, que te sacaron de la tierra de Egipto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado a él, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

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Éxodo 32:8
18 Referencias Cruzadas  

Después de haberse asesorado el rey, mandó fabricar dos becerros de oro, y dijo al pueblo: '¡Basta ya de subir a Jerusalén! Aquí tienes, Israel, a tu Dios, el que te sacó de la tierra de Egipto'.


Ni siquiera cuando se fabricaron un becerro de metal fundido, y dijeron: éste es tu Dios, el que te ha sacado de Egipto, y te hicieron con ello grandes desprecios,


En el Horeb hicieron un becerro y adoraron un ídolo fundido,


Con su boca trataban de engañarlo, de seducirlo con su lengua.


No hagáis junto a mí dioses de plata ni dioses de oro. No los fabriquéis''.


No molestarás al extranjero, ni lo oprimirás, pues extranjeros fuisteis vosotros en el país de Egipto.


Él los recibió de sus manos, los hizo fundir en un molde y con el metal fundido fabricó un becerro. Entonces ellos gritaron: '¡Éste es tu dios, Israel, el que te ha sacado de la tierra de Egipto!'.


No concluyas alianza con los habitantes del país, no sea que, cuando se prostituyan ellos ante sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te inviten a ti y tú comas de sus sacrificios.


Los que malgastan el oro de la bolsa y la plata en la balanza sopesan, contratan a un orfebre que haga con ello un dios, ante él se inclinan, se postran,


No como la alianza que sellé con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos del país de Egipto. Ellos rompieron mi alianza, y yo los traté como señor -oráculo de Yahveh-.


Nunca más ofrecerán sus sacrificios a los sátiros, con los cuales se prostituían. Esta será para ellos una ley perpetua en todas sus generaciones.


ofrecen sacrificios a demonios que no son Dios, a dioses que no conocían, nuevos, recién llegados, a los que no temieron sus padres.


y Yahveh me dijo: 'Anda, baja a toda prisa de aquí, porque tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto, se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les había prescrito y se han hecho una imagen de metal fundido'.


Miré, y vi que habíais pecado contra Yahveh, vuestro Dios, pues os habíais fabricado un becerro de metal fundido. Pronto os habíais desviado del camino que Yahveh os tenía prescrito.


Se presentaron ante los rubenitas, los gaditas y la mitad de la tribu de Manasés, en el país de Galaad, y les dijeron:


Pero tampoco a los jueces prestaron oído, sino que se prostituyeron tras de los dioses extraños, se postraron ante ellos y se apartaron pronto del camino por el que habían andado sus padres, que obedecían a los mandatos de Yahveh. No obraron ellos así.


Y les añadió: 'Voy a haceros una petición: entregadme cada uno de vosotros un anillo de su botín'. Pues los vencidos eran amalecitas y usaban anillos de oro.


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