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Ester 1:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 La bebida se daba por disposición del rey, pero a nadie se le obligaba, pues así lo había mandado el rey a todos los intendentes de su palacio, para que cada cual siguiera sus propios deseos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Y la bebida era según esta ley: Que nadie fuese obligado a beber; porque así lo había mandado el rey a todos los mayordomos de su casa, que se hiciese según la voluntad de cada uno.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Por decreto del rey, no había límite de consumo, porque el rey había dado instrucciones a todos los empleados del palacio de que sirvieran a cada hombre cuanto quisiera.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Sin embargo nadie era obligado a beber, porque el rey había ordenado a todos sus sirvientes que respetaran la voluntad de cada uno.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Y la bebida era brindada, según lo establecido, sin compulsión para nadie, por cuanto el rey había dispuesto que los funcionarios de su palacio vieran que cada cual hiciera según su propio gusto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y la bebida era según la ley: Sin ninguna obligación; porque así lo había mandado el rey a todos los mayordomos de su casa; que se hiciese según la voluntad de cada uno.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 Sin embargo, el rey ordenó a los sirvientes que no obligaran a nadie a beber, sino que cada persona bebiera lo que quisiera.

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Ester 1:8
6 Referencias Cruzadas  

Las bebidas se servían en vasos de oro de formas diversas, y el vino ofrecido por el rey corría en abundancia conforme a la liberalidad regia.


También la reina Vastí dio un festín para las mujeres en el palacio del rey Asuero.


Nosotros hemos escuchado la voz de nuestro antepasado Jonadab, hijo de Recab, en todo lo que nos mandó: no hemos bebido vino en toda nuestra vida, ni nosotros ni nuestras mujeres, ni nuestros hijos ni nuestras hijas,


Copa de oro en manos de Yahveh era Babel, que embriagaba a la tierra entera: de su vino bebieron las naciones, por eso las naciones enloquecieron.


Entonces les manda: 'Sacad ahora y llevadlo al jefe de los camareros'. Así lo hicieron.


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