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1 Samuel 2:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Entonces Ana hizo esta plegaria: 'Salta de júbilo mi corazón por Yahveh, mi poder se exalta en Yahveh; mi boca se abre contra mis enemigos, pues me he alegrado con tu ayuda.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Luego Ana oró: «¡Mi corazón se alegra en el Señor! El Señor me ha fortalecido. Ahora tengo una respuesta para mis enemigos; me alegro porque tú me rescataste.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Entonces Ana pronunció este cántico: 'Mi corazón se alegra con Yavé, lleno de fuerza me siento con Yavé; ya puedo responder a mis enemigos porque me salvaste, y soy feliz.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Y Ana oró, diciendo: ¡Mi corazón se alegra en YHVH! ¡Mi fuerza° se exalta en YHVH! ¡Mi boca se sobrepone a mis enemigos, Por cuanto me regocijo en tu salvación!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, mi cuerno es ensalzado en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 Entonces Ana dedicó a Dios este canto: «Dios me ha hecho muy feliz, Dios me ha dado muchas fuerzas. Puedo taparles la boca a mis enemigos; y estoy feliz porque Dios me ha salvado.

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1 Samuel 2:1
37 Referencias Cruzadas  

Después, todos los de Judá y de Jerusalén, con Josafat a la cabeza, se volvieron a Jerusalén llenos de júbilo, porque Yahveh les había proporcionado ese júbilo a costa de sus enemigos.


Matanías, hijo de Micá, hijo de Zabdí, hijo de Asaf, que dirigía los himnos y entonaba la oración de acción de gracias; y Bacbuquías, el segundo entre sus hermanos, y Abdá, hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Yedutún.


Un sayal he cosido a mi piel, he hundido mi frente en el polvo.


El Señor es mi fortaleza y mi cantar, él es mi salvación.


que no diga mi enemigo: 'Le he podido', y goce mi opresor, si yo perezco.


Él hace que su pueblo alce la frente, orgullo para todos sus amigos, los hijos de Israel, sus allegados. Aleluya.


Dijo: Yo te amo, Señor, mi fortaleza,


Que él colme tus deseos y cumpla todos tus proyectos.


En tu poder, Señor, se goza el rey; con tu socorro, rebosa de alegría.


Mi alma exultará en el Señor, se alegrará con su socorro.


Mostraré a los pecadores tus caminos, y volverán a ti los descarriados.


Mi boca está repleta de tus loas y de tus glorias, todo el día.


Cuanto a mí, yo por siempre he de anunciar y al Dios de Jacob he de cantar.


En tu nombre se goza todo el día y en tu justicia se realza.


Tú eres, en efecto, la gloria de su fuerza y por tu amor levantas nuestra frente.


Postraré delante de él sus opresores, heriré al que lo odie;


Jet. Ten, Señor, piedad de mí, observa mi pesar ante los que me aborrecen, elévame de las entradas de la muerte.


Ahí están, si no, tus enemigos, ahí tus enemigos pereciendo, los fautores del mal en dispersión.


Entonces Moisés y los israelitas entonaron este cántico a Yahveh: Cantaré a Yahveh, pues se cubrió de gloria: precipitó en el mar caballos y jinetes.


María les entonaba este estribillo: 'Cantad a Yahveh, pues se cubrió de gloria: caballos y jinetes precipitó en el mar'.


Oración del profeta Habacuc. En el tono de las lamentaciones. Súplica:


pero yo me alegraré en Yahveh, me gozaré en Dios mi salvador.


y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo,


Y no sólo esto; sino que también nos sentimos gozosamente seguros en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por cuyo medio hemos recibido ahora la reconciliación.


Su toro primogénito es su gloria, sus cuernos son cuernos de búfalo; con ellos acornea a los pueblos hasta todos los confines de la tierra. ¡Tales son las miríadas de Efraín, y tales los millares de Manasés!'.


Pues la verdadera circuncisión somos nosotros, los que practicamos el culto según el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, y no ponemos nuestra confianza en la carne,


Estad siempre alegres en el Señor, os lo repito: estad alegres.


No os afanéis por nada, sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean públicamente presentadas a Dios.


Sin haberlo visto, lo amáis; y sin verlo por ahora, pero creyendo en él, experimentáis un gozo inefable y glorioso


Regocíjate por ella, cielo; y también los santos y los apóstoles y los profetas. Porque Dios ejecutó la sentencia que reclamábais contra ella''.


Su rival la mortificaba e incluso lograba irritarla, porque Yahveh le había cerrado el seno.


Así sucedía año tras año: cuando subía a la casa de Yahveh, la otra la irritaba; y ella se echaba a llorar y no quería comer.


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