Biblia Todo Logo

La Biblia Online


Eclesiastés 2:8 - Reina Valera 1960

Eclesiastés 2:8

Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música.

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Traducción en Lenguaje Actual

Llegué a tener montones de oro y plata, y me quedé con las riquezas de otros reyes y de otras naciones. Tuve a mi servicio hombres y mujeres que cantaban para mí, y gocé de todos los placeres humanos, pues tuve muchas mujeres.

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Nueva Version Internacional

Amontoné oro y plata, y tesoros que fueron de reyes y provincias. Me hice de cantores y cantoras, y disfruté de los deleites de los hombres: ¡formé mi propio harén![1]

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Biblia de las Americas

Reuní también para mí plata y oro y el tesoro de los reyes y de las provincias. Me proveí de cantores y cantoras, y de los placeres de los hombres, de muchas concubinas.

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Dios habla hoy

Junté montones de oro y plata, tesoros que antes fueron de otros reyes y de otras provincias. Tuve cantores y cantoras, placeres humanos y concubina tras concubina. [3]

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Nueva Traducción Viviente

Junté grandes cantidades de plata y de oro, el tesoro de muchos reyes y provincias. Contraté cantores estupendos, tanto hombres como mujeres, y tuve muchas concubinas hermosas. ¡Tuve todo lo que un hombre puede desear!

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Palabra de Dios para Todos

Junté mucha plata, oro y posesiones dignas de un rey. Los cantantes, tanto hombres como mujeres, cantaban para mí. Disfruté de lo que todo hombre puede desear, pues tuve relaciones con muchas mujeres.

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Biblia de Jerusalén 1998

Atesoré también plata y oro, tributos de reyes y de provincias. Me procuré cantores y cantoras, toda clase de lujos humanos, coperos y reposteros.

Ver Capítulo

Eclesiastés 2:8 - Kadosh Israelita Mesiánica

Amontoné plata y oro, la riqueza de los reyes y provincias. Adquirí cantantes hombres y mujeres, cosas que proveen delicia sensual, y una buena cantidad de mujeres sirvientas.[10]

Ver Capítulo