Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Lucas 11:9 - Biblia Nueva Versión Internacional 2017

9 »Así que yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá la puerta.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 »Así que les digo, sigan pidiendo y recibirán lo que piden; sigan buscando y encontrarán; sigan llamando, y la puerta se les abrirá.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Pues bien, yo les digo: Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen a la puerta y les abrirán.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Y Yo os digo: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad a la puerta, y se os abrirá.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Pues bien, yo os digo: pedid y os darán; buscad, y encontraréis; llamad, y os abrirán.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Ver Capítulo Copiar




Lucas 11:9
40 Referencias Cruzadas  

Desde mi angustia clamé al Señor, y él respondió dándome libertad.


Una sola cosa le pido al Señor, y es lo único que persigo: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y recrearme en su templo.


El corazón me dice: «¡Busca su rostro!» Y yo, Señor, tu rostro busco.


Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta.


Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores.


Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás».


Le abrí a mi amado, pero ya no estaba allí. Se había marchado, y tras su voz se fue mi alma. Lo busqué, y no lo hallé. Lo llamé, y no me respondió.


Desde ningún lugar de esta tierra tenebrosa les he hablado en secreto. Ni he dicho a los descendientes de Jacob: “Buscadme en el vacío”. Yo, el Señor, digo lo que es justo, y declaro lo que es recto.


Entonces me invocaréis, y vendréis a suplicarme, y yo os escucharé.


“Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes”.


Entonces me puse a orar y a dirigir mis súplicas al Señor mi Dios. Además de orar, ayuné y me vestí de luto y me senté sobre cenizas.


Si creéis, recibiréis todo lo que pidáis en oración.


¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería?» ―El primero —contestaron ellos. Jesús les dijo: ―Os aseguro que los recaudadores de impuestos y las prostitutas van delante de vosotros hacia el reino de Dios.


sin embargo, os digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos.


Por eso os digo: Creed que ya habéis recibido todo lo que estéis pidiendo en oración, y lo obtendréis.


Lo que os digo a vosotros, se lo digo a todos: ¡Estad despiertos!»


Porque todo el que pide recibe; el que busca encuentra; y al que llama, se le abre.


Cualquier cosa que pidáis en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo.


No me escogisteis vosotros a mí, sino que yo os escogí a vosotros y os comisioné para que vayáis y deis fruto, un fruto que perdure. Así el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre.


Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y se os concederá.


―Si supieras lo que Dios puede dar, y conocieras al que te está pidiendo agua —contestó Jesús—, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua que da vida.


Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.


Porque él dice: «En el momento propicio te escuché, y en el día de salvación te ayudé». Os digo que este es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!


En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.


Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.


Si a alguno de vosotros le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.


La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y, si ha pecado, su pecado se le perdonará.


y recibimos todo lo que le pedimos porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.


Ahora, al resto de los que están en Tiatira, es decir, a vosotros que no seguís esa enseñanza ni habéis aprendido los mal llamados “profundos secretos de Satanás”, os digo que ya no os impondré ninguna otra carga.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos