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Abdías 1:13 - Nueva Version Internacional

Abdías 1:13

No debiste entrar por la *puerta de mi pueblo en el día de su calamidad. No debiste recrear la vista con su desgracia en el día de su calamidad. No debiste echar mano a sus riquezas en el día de su calamidad.

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Abdías 1:13 - Reina Valera 1960

No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad.

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Abdías 1:13 - Traducción en Lenguaje Actual

no debiste entrar en Jerusalén ni alegrarte de su desgracia cuando mi ciudad era destruida; no debiste robarle sus riquezas cuando ya no podía defenderse.

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Abdías 1:13 - Biblia de las Americas

No entres por la puerta de mi pueblo en el día de su ruina. Sí, no te alegres tú de su desgracia en el día de su ruina; no te apoderes de sus riquezas en el día de su ruina.

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Abdías 1:13 - Dios habla hoy

No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste alegrarte de su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad.

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Abdías 1:13 - Nueva Traducción Viviente

No debiste saquear la tierra de Israel mientras ellos sufrían semejante calamidad. No debiste regodearte de su destrucción mientras sufrían semejante calamidad. No debiste robar sus riquezas mientras sufrían semejante calamidad.

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Abdías 1:13 - Palabra de Dios para Todos

No vengas a la puerta de la ciudad de mi pueblo en el día de su desastre; ni a burlarte de sus males en ese día desastroso. No tomes sus riquezas en el día de su desastre.

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Abdías 1:13 - Biblia de Jerusalén 1998

¡No entres por la puerta de mi pueblo en el día de su desastre, no te recrees también tú en su desgracia en el día de su desastre, no saquees sus riquezas en el día de su desastre!

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Abdías 1:13 - Kadosh Israelita Mesiánica

ni haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su aflicción– no, no debiste haber mirado con satisfacción maligna a su sufrimiento en su día de destrucción, ° ni haber atacado sus ejércitos en el día que perecieron.

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