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Levítico 24:10 - Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Cierto día, un hombre de madre israelita y de padre egipcio salió de su carpa y tuvo una pelea con un israelita.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 En aquel tiempo el hijo de una mujer israelita, el cual era hijo de un egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Un día, en el campamento, hubo un altercado entre un hombre de madre israelita y de padre egipcio, y un israelita.

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Surgió una vez entre los israelitas un hijo de madre israelita y padre egipcio, y se originó una pelea en el campamento entre el hijo de la israelita y un varón de Israel.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Había entre los israelitas un hombre hijo de una mujer israelita, pero de padre egipcio. El hijo de la israelita y un israelita riñeron en el campo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Y el hijo de una mujer israelita, cuyo padre era egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10-11 Un día, el hijo de una israelita y un egipcio se peleó con otro israelita. La madre israelita se llamaba Selomit, y era hija de Dibrí, de la tribu de Dan. En la pelea, el hijo de Selomit ofendió a Dios. Entonces lo llevaron ante Moisés,

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Levítico 24:10
4 Referencias Cruzadas  

Con ellos salió una gentuza que no era israelita, junto con grandes rebaños y manadas.


Durante la pelea, el hijo de la madre israelita blasfemó el Nombre del Señor con una maldición. Así que llevaron a este hombre ante Moisés para ser juzgado. Su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri de la tribu de Dan.


Los panes les pertenecerán a Aarón y a sus descendientes, quienes los comerán en un lugar sagrado, porque son sumamente santos. Los sacerdotes tendrán el derecho perpetuo de exigir esta porción de las ofrendas especiales presentadas al Señor».


Entonces la gentuza extranjera que viajaba con los israelitas comenzó a tener fuertes antojos por las cosas buenas de Egipto. Y el pueblo de Israel también comenzó a quejarse: «¡Oh, si tuviéramos un poco de carne! —exclamaban—.


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