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2 Reyes 19:28 - Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Por esa furia en mi contra y por tu arrogancia, que yo mismo oí, te pondré mi gancho en la nariz y mi freno en la boca. Te haré regresar por el mismo camino por donde viniste”».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 Por cuanto te has airado contra mí, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis oídos, yo pondré mi garfio en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

28 Pues bien, ya que te enojaste conmigo y que ha llegado a mis oídos tu insolencia, voy a poner mi anillo en tus narices, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste.

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La Biblia Textual 3a Edicion

28 A causa de tu furia contra mí y por cuanto tu soberbia ha subido hasta mis oídos, pondré mi argolla° en tu nariz, y mi brida en tu hocico; y te haré volver por el camino por donde viniste.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 Porque te has enfurecido contra mí, porque tu insolencia ha llegado a mis oídos, pondré mi anillo en tus narices, mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino que trajiste.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 Por cuanto te has airado contra mí, y tu estruendo ha subido a mis oídos, yo por tanto pondré mi gancho en tu nariz, y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

28 ¡Te enfureciste y te llenaste de orgullo! Pero voy a ponerte un gancho en la nariz, como se les pone a los bueyes, y un freno en la boca, como se les pone a los caballos; ¡voy a hacerte regresar por el camino por donde viniste!”»

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2 Reyes 19:28
25 Referencias Cruzadas  

El rey regresará a su propia tierra por el mismo camino por donde vino. No entrará en esta ciudad, dice el Señor.


¡Escucha! Yo mismo actuaré en su contra, y el rey recibirá un mensaje de que lo necesitan en su país. Así que volverá a su tierra, donde haré que lo maten a filo de espada’”».


¿Quién puede quitarle la piel, y quién puede penetrar su doble capa de armadura?


¿Puedes atar su nariz con una cuerda o atravesar su boca con una estaca?


No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».


¡Las naciones se encuentran en un caos, y sus reinos se desmoronan! ¡La voz de Dios truena, y la tierra se derrite!


Calmaste los océanos enfurecidos, con sus impetuosas olas, y silenciaste los gritos de las naciones.


¡Levántate, oh Señor, con enojo! ¡Hazle frente a la furia de mis enemigos! ¡Despierta, Dios mío, y trae justicia!


No pases por alto lo que han dicho tus enemigos ni su creciente alboroto.


Allí tus enemigos dieron gritos victoriosos de guerra; allí levantaron sus estandartes de batalla.


¿No oyes el alboroto que hacen tus enemigos? ¿No ves que tus arrogantes adversarios se levantan?


Su ardiente aliento fluye como una inundación hasta el cuello de sus enemigos. Él zarandeará a las naciones soberbias para destrucción; les pondrá el freno en la boca y las llevará a la ruina.


Lo arrastraron con ganchos, lo encerraron en una jaula y lo llevaron ante el rey de Babilonia. Lo mantuvieron cautivo, para que nunca más se oyera su voz en los montes de Israel.


Te pondré garfios en las mandíbulas y te arrastraré hasta tierra firme con peces pegados a tus escamas.


¡Al decir eso, se jactaron con arrogancia contra mí y lo oí todo!


Te haré regresar y te pondré garfios en las mandíbulas para sacarte junto con todo tu ejército: tus caballos y tus conductores de carros con toda su armadura y una inmensa multitud armada con escudos y espadas.


El Señor Soberano ha jurado por su propia santidad: «Llegará el día cuando ustedes serán llevadas con garfios enganchados en sus narices. ¡Hasta la última de ustedes será arrastrada lejos como un pez al anzuelo!


Al ver esto, los enemigos de Jesús se llenaron de rabia y comenzaron a discutir para decidir qué harían con él.


»Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero.


»¡Pueblo terco! Ustedes son paganos de corazón y sordos a la verdad. ¿Resistirán para siempre al Espíritu Santo? Eso es lo que hicieron sus antepasados, ¡y ustedes también!


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