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Romanos 8:3 - Dios habla hoy

Romanos 8:3

Porque Dios ha hecho lo que la ley de Moisés no pudo hacer, pues no era capaz de hacerlo debido a la debilidad humana: Dios envió a su propio Hijo en condición débil como la del hombre pecador y como sacrificio por el pecado, [2] para de esta manera condenar al pecado en esa misma condición débil.

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Romanos 8:3 - Reina Valera 1960

Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

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Romanos 8:3 - Traducción en Lenguaje Actual

Dios ha hecho lo que la ley de Moisés no era capaz de hacer, ni podría haber hecho, porque nadie puede controlar sus deseos de hacer lo malo. Dios envió a su propio Hijo, y lo envió tan débil como nosotros, los pecadores. Lo envió para que muriera por nuestros pecados. Así, por medio de él, Dios destruyó al pecado.

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Romanos 8:3 - Nueva Version Internacional

En efecto, la ley no pudo liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de pecadores,* para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así condenó Dios al pecado en la naturaleza humana,

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Romanos 8:3 - Biblia de las Americas

Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo : enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne,

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Romanos 8:3 - Nueva Traducción Viviente

La ley de Moisés no podía salvarnos, porque nuestra naturaleza pecaminosa* es débil. Así que Dios hizo lo que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo como el que tenemos nosotros, pecadores. Y, en ese cuerpo, Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por nuestros pecados.

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Romanos 8:3 - Palabra de Dios para Todos

La ley no tenía poder porque nuestros deseos naturales la debilitaron, pero Dios hizo lo que la ley no pudo hacer. Dios envió a su Hijo con la misma vida con la que todo ser humano peca y como una ofrenda para pagar por el pecado y así Dios se valió de esa vida humana para condenar el pecado.

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Romanos 8:3 - Biblia de Jerusalén 1998

Pues lo que era imposible a la ley, reducida a la impotencia por la carne, Dios, habiendo enviado a su propio Hijo en una carne semejante a la del pecado, y en orden al pecado, condenó el pecado en la carne,

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Romanos 8:3 - Kadosh Israelita Mesiánica

Porque lo que la Toráh no podía hacer por sí sola, porque carecía del poder para hacer que la vieja naturaleza cooperara, lo hizo YAHWEH enviando su Hijo como ser humano con una naturaleza pecaminosa como la nuestra. YAHWEH hizo esto, para tratar con el pecado, y haciéndolo ejecutó al castigo del pecado en la naturaleza humana,

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