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Lamentaciones 1:9 - Dios habla hoy

Lamentaciones 1:9

Tiene su ropa llena de inmundicia; no pensó en las consecuencias. Es increíble cómo ha caído; no hay quien la consuele. ¡Mira, Señor, mi humillación y la altivez del enemigo!

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Lamentaciones 1:9 - Reina Valera 1960

Su inmundicia está en sus faldas, y no se acordó de su fin; Por tanto, ella ha descendido sorprendentemente, y no tiene quien la consuele. Mira, oh Jehová, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido.

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Lamentaciones 1:9 - Traducción en Lenguaje Actual

¡Asombrosa ha sido tu caída! ¡No hay nadie que te consuele! Jamás pensaste en llegar a ser tan despreciada, y ahora exclamas: «Mis enemigos me vencieron. ¡Mira, Dios mío, mi aflicción!»

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Lamentaciones 1:9 - Nueva Version Internacional

Tet - Sus vestidos están llenos de inmundicia; no tomó en cuenta lo que le esperaba. Su caída fue sorprendente; no hubo nadie que la consolara. "¡Mira, Señor, mi aflicción! ¡El enemigo ha triunfado!"

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Lamentaciones 1:9 - Biblia de las Americas

Su inmundicia está en sus faldas; no consideró su futuro, y ha caído de manera sorprendente; no hay quien la consuele. Mira, oh SEÑOR, mi aflicción, porque se ha engrandecido el enemigo.

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Lamentaciones 1:9 - Nueva Traducción Viviente

Se deshonró a sí misma con inmoralidad y no pensó en su futuro. Ahora yace en una zanja y no hay nadie que la saque. «SEÑOR, mira mi sufrimiento —gime—, el enemigo ha triunfado».

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Lamentaciones 1:9 - Palabra de Dios para Todos

El vestido de Jerusalén se ensució. Ella no pensó en su futuro. Cuando cayó en desgracia, no hubo nadie que la consolara. ¡Señor, mira mi sufrimiento! ¡Mi enemigo ha ganado!

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Lamentaciones 1:9 - Biblia de Jerusalén 1998

Su inmundicia se pega a su ropa, no pensó ella en este fin. ¡Su caída ha sorprendido, no hay quien la consuele! "¡Mira, Yahvé, mi miseria, que el enemigo se crece!" Yod.

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Lamentaciones 1:9 - Kadosh Israelita Mesiánica

ט Tet Su inmundicia está delante de sus pies; ° ella no pensó cómo terminaría.[8] ° Ella ha bajado el tono de su jactancia, ° con nadie que la consuele. ° "¡Mira, O YAHWEH, mi aflicción,[9] porque el enemigo se ha magnificado!"[10]

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