Biblia Todo Logo

La Biblia Online


Eclesiastés 8:8 - Dios habla hoy

Eclesiastés 8:8

No hay quien tenga poder sobre la vida, como para retenerla, ni hay tampoco quien tenga poder sobre la muerte. No hay quien escape de esta batalla. Al malvado no lo salvará su maldad.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Reina Valera 1960

No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Traducción en Lenguaje Actual

Nadie tiene tanto poder como para evitar la muerte y vivir para siempre. De la batalla entre la vida y la muerte nadie se libra, ni siquiera los malvados.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Nueva Version Internacional

No hay quien tenga poder sobre el aliento de vida, como para retenerlo, ni hay quien tenga poder sobre el día de su muerte. No hay licencias durante la batalla, ni la maldad deja libre al malvado.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Biblia de las Americas

No hay hombre que tenga potestad para refrenar el viento con el viento, ni potestad sobre el día de la muerte; y no se da licencia en tiempo de guerra, ni la impiedad salvará a los que la practican.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Nueva Traducción Viviente

Nadie puede retener su espíritu y evitar que se marche. Nadie tiene el poder de impedir el día de su muerte. No hay forma de escapar de esa cita obligatoria: esa batalla oscura. Y al enfrentarse con la muerte, la maldad no rescatará al malvado.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Palabra de Dios para Todos

Nadie es dueño de su espíritu ni lo puede detener porque nadie es dueño de la muerte. Cuando llega la guerra no puede mandar a otro en su lugar. La maldad que uno hace no lo protegerá.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Biblia de Jerusalén 1998

No es el hombre señor del viento, capaz de dominarlo; ni es dueño del día de la muerte, ni puede escapar a la guerra; ni la maldad libra a sus autores.

Ver Capítulo

Eclesiastés 8:8 - Kadosh Israelita Mesiánica

No hay hombre que tenga el poder sobre el ruaj para retener el ruaj, ° así nadie tiene el poder sobre el día de la muerte. ° Y no hay despido en el día de la batalla, ° tampoco el impío salvará al piadoso. °

Ver Capítulo