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Gálatas 2:20 - Biblia de las Americas

Gálatas 2:20

Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

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Gálatas 2:20 - Reina Valera 1960

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

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Gálatas 2:20 - Traducción en Lenguaje Actual

En realidad, también yo he muerto en la cruz, junto con Jesucristo. Y ya no soy yo el que vive, sino que es Jesucristo el que vive en mí. Y ahora vivo gracias a mi confianza en el Hijo de Dios, porque él me amó y quiso morir para salvarme.

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Gálatas 2:20 - Nueva Version Internacional

He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.

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Gálatas 2:20 - Dios habla hoy

y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí.

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Gálatas 2:20 - Nueva Traducción Viviente

Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.

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Gálatas 2:20 - Palabra de Dios para Todos

Ahora ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Y mientras vivo en este cuerpo, vivo por fe en el Hijo de Dios, quien me amó y entregó su vida para salvarme.

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Gálatas 2:20 - Biblia de Jerusalén 1998

y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Esta vida en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

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Gálatas 2:20 - Kadosh Israelita Mesiánica

Cuando el Mashíaj fue ejecutado en la estaca como un criminal, yo también lo fui; así que mi soberbio ego ya no vive. Pero el Mashíaj vive en mí, y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por la misma confianza en la llenura de fe que tenía el Hijo de YAHWEH, el cual me amó y murió por mí.

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