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Eclesiastés 10:4 - Biblia de las Americas

Eclesiastés 10:4

Si la ira del gobernante se levanta contra ti, no abandones tu puesto, porque la serenidad suaviza grandes ofensas.

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Eclesiastés 10:4 - Reina Valera 1960

Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.

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Eclesiastés 10:4 - Traducción en Lenguaje Actual

Si el gobernante se enoja contigo, no renuncies a tu cargo. Para los grandes errores, un gran remedio: la paciencia.

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Eclesiastés 10:4 - Nueva Version Internacional

Si el ánimo del gobernante se exalta contra ti, no abandones tu puesto. La paciencia es el remedio para los grandes errores.

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Eclesiastés 10:4 - Dios habla hoy

Si el que gobierna se enoja contigo, no pierdas la cabeza; el remedio para los grandes errores es tomar las cosas con calma.

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Eclesiastés 10:4 - Nueva Traducción Viviente

Si tu jefe se enoja contigo, ¡no renuncies a tu puesto! Un espíritu sereno puede superar grandes errores.

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Eclesiastés 10:4 - Palabra de Dios para Todos

No abandones tu trabajo sólo porque tu jefe se enfada contigo. Si permaneces calmado puedes corregir los más grandes errores.c

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Eclesiastés 10:4 - Biblia de Jerusalén 1998

Si el enojo del que manda se abate sobre ti, no abandones tu puesto, que la flema libra de graves yerros.

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Eclesiastés 10:4 - Kadosh Israelita Mesiánica

Si el ruaj de un soberano se levanta contra ti, quédate en tu lugar, porque la calma alivia grandes ofensas. °

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