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Eclesiastés 6:2 - Biblia al día 1989

Eclesiastés 6:2

a algunos Dios les da abundancia, riquezas y honores, y no les falta nada que pudieran desear, pero es a otros a quienes les concede disfrutar de todo ello. ¡Esto es absurdo, y un mal terrible!

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Eclesiastés 6:2 - Reina Valera 1960

El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.

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Eclesiastés 6:2 - Traducción en Lenguaje Actual

a veces Dios nos da mucho dinero y honores, y cumple todos nuestros deseos, pero al fin de cuentas son otros los que acaban disfrutando de todo eso. ¡A mí me parece algo terrible y sin sentido!

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Eclesiastés 6:2 - Nueva Version Internacional

a algunos Dios les da abundancia, riquezas y honores, y no les falta nada que pudieran desear, pero es a otros a quienes les concede disfrutar de todo ello. ¡Esto es absurdo, y un mal terrible!

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Eclesiastés 6:2 - Biblia de las Americas

un hombre a quien Dios ha dado riquezas, bienes y honores, y nada le falta a su alma de todo lo que desea, pero que Dios no le ha capacitado para disfrutar de ellos, porque un extraño los disfruta. Esto es vanidad y penosa aflicción.

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Eclesiastés 6:2 - Dios habla hoy

Dios les da a algunos abundantes riquezas y esplendor, y nunca les falta nada de lo que desean; pero no les permite gozar de todo ello, [1] sino que otros lo disfrutan. ¡Esto es también una ilusión vana y realmente lamentable!

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Eclesiastés 6:2 - Nueva Traducción Viviente

Dios les da a algunos mucha riqueza, honor y todo lo que pudieran desear, pero luego no les da la oportunidad de disfrutar de esas cosas. Se mueren, y algún otro —un extraño— termina disfrutando de toda esa abundancia. Eso no tiene sentido, es una tragedia terrible.

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Eclesiastés 6:2 - Palabra de Dios para Todos

Hay gente a la que Dios le da riquezas, propiedades y honor. Tiene todo lo que necesita y pudiera desear, pero luego Dios no le permite disfrutar de eso; viene otro y se queda con todo. Eso está muy mal y no tiene sentido.

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Eclesiastés 6:2 - Biblia de Jerusalén 1998

supongamos que Dios concede a un hombre riquezas, tesoros y honores; nada le falta de lo que desea, pero Dios no le deja disfrutar de ello, porque un extraño lo disfruta. Esto es vanidad y gran desgracia.

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Eclesiastés 6:2 - Kadosh Israelita Mesiánica

un hombre que Elohim le da riquezas, opulencia y honor, así que no le falta nada a su alma de todo lo que desea; pero Elohim no le da el poder para disfrutarlos, y algún extraño los disfruta – esto es vanidad y un mal perverso. °

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