Biblia Todo Logo

La Biblia Online


2 Timoteo 1:8 - Biblia al día 1989

2 Timoteo 1:8

Así que no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que por su causa estoy prisionero. Al contrario, tú también, con el poder de Dios, debes soportar sufrimientos por el evangelio.

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Reina Valera 1960

Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Traducción en Lenguaje Actual

Por lo tanto, no te avergüences de hablar bien de nuestro Señor Jesús. Tampoco te avergüences de mí, que estoy preso por servir a Jesucristo. Al contrario, tienes que estar dispuesto a sufrir por anunciar la buena noticia. ¡Ya Dios te dará las fuerzas necesarias para soportar el sufrimiento!

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Nueva Version Internacional

Así que no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que por su causa soy prisionero. Al contrario, tú también, con el poder de Dios, debes soportar sufrimientos por el evangelio.

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Biblia de las Americas

Por tanto, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, prisionero suyo, sino participa conmigo en las aflicciones por el evangelio, según el poder de Dios,

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Dios habla hoy

No te avergüences, pues, de dar testimonio a favor de nuestro Señor; ni tampoco te avergüences de mí, preso por causa suya. Antes bien, con las fuerzas que Dios te da, acepta tu parte en los sufrimientos que vienen por causa del evangelio.

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Nueva Traducción Viviente

Así que nunca te avergüences de contarles a otros acerca de nuestro Señor. Y tampoco te avergüences de mí, aun cuando estoy preso por él. Con las fuerzas que Dios te da prepárate para sufrir conmigo a causa de la Buena Noticia.

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Palabra de Dios para Todos

De manera que no te avergüences de hablar a otros de nuestro Señor Jesús. Tampoco te avergüences de mí, prisionero por servir a su causa. Más bien, comparte conmigo el sufrimiento por las buenas noticias con el poder que Dios nos da para soportarlo.

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Biblia de Jerusalén 1998

No te avergüences, pues, ni del testimonio que has de dar de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero; sino, al contrario, soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio, ayudado por la fuerza de Dios,

Ver Capítulo

2 Timoteo 1:8 - Kadosh Israelita Mesiánica

Así que, no estés avergonzado de dar testimonio a nuestro Adón o a mí, su prisionero. Por el contrario, acepta tu parte en sufrir desgracias por motivo de las Buenas Noticias, YAHWEH te dará la fortaleza para ello.

Ver Capítulo