1 El espíritu del Señor, Yahvé, está sobre mí, pues Yahvé me ha ungido, me ha enviado para predicar la buena nueva a los abatidos y sanar a los de quebrantado corazón, para anunciar la libertad de los cautivos y la liberación a los encarcelados. 2 Para publicar el año de gracia de Yahvé y un día de venganza de nuestro Dios, para consolar a todos los tristes 3 y dar a los afligidos de Sión, en vez de ceniza, una corona; el óleo del gozo en vez del luto, alabanza en vez de espíritu abatido. Se les llamará terebintos de justicia, plantación de Yahvé para (su gloria).' 4 Ellos reedificarán las ruinas antiguas y levantarán los asolamientos del pasado. Restaurarán las ciudades asoladas, los escombros de muchas generaciones. 5 Habrá extranjeros para apacentar tus ganados, y extraños serán tus labradores y viñadores. 6 Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Yahvé y nombrados ministros de nuestro Dios. 7 Comeréis lo exquisito de las naciones y os adornaréis de su magnificencia. Porque tuvieron el doble en cuanto a vergüenza y fue su parte el oprobio y la confusión, recibirán el doble también sobre la tierra y gozarán de eterna alegría. 8 Porque yo, Yahvé, soy amante del derecho y aborrezco el rapaz latrocinio. Por eso les daré fielmente su recompensa y haré con ellos una alianza eterna. 9 Su descendencia será conocida en los pueblos, y su posteridad en medio de las gentes. Y quien los viere reconocerá que son la progenie bendita de Yahvé. 10 Altamente me gozaré en Yahvé, y mi alma saltará de júbilo en mi Dios, porque me vistió de vestiduras de salvación y me envolvió en manto de justicia, como esposo que se ciñe la frente con diadema, y como esposa que se adorna con sus joyas. 11 Porque, como produce la tierra sus gérmenes y como hace brotar el huerto sus semillas, así el Señor, Yahvé, hará brotar la justicia y la alabanza ante todas las gentes. |
Alberto Colunga Cueto, y Eloíno Nácar Fúster. 1944©