Del polvo de la tierra se levantarán las multitudes de los que duermen, algunos de ellos para vida eterna; pero otros para quedar en la vergüenza y el desprecio eternos.
1 Juan 2:25 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022 Esta es la promesa que él nos dio: la vida eterna. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. Biblia Nueva Traducción Viviente y en esta comunión disfrutamos de la vida eterna que él nos prometió. Biblia Católica (Latinoamericana) Esta es la promesa que él mismo prometió, y que es la vida eterna. La Biblia Textual 3a Edicion Y ésta es la promesa que Él nos dio: la vida eterna. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y ésta es la promesa que él nos prometió: la vida eterna. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y esta es la promesa que Él nos hizo; la vida eterna. |
Del polvo de la tierra se levantarán las multitudes de los que duermen, algunos de ellos para vida eterna; pero otros para quedar en la vergüenza y el desprecio eternos.
Yo les doy vida eterna y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano.
Y sé muy bien que su mandato es vida eterna. Así que todo lo que digo es lo que el Padre me ha ordenado decir».
Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor!
Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Dios el Padre ha puesto sobre él su sello de aprobación.
Porque la voluntad de mi Padre es que todo el que ve al Hijo y crea en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.
—Señor —contestó Simón Pedro—, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.
y así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Porque la paga del pecado es muerte, mientras que el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.
El que siembra para agradar a su carne, de esa misma carne cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.
Pero precisamente por eso Dios fue misericordioso conmigo, a fin de que en mí, el peor de los pecadores, pudiera Cristo Jesús mostrar su paciencia infinita. Así llego a servir de ejemplo para los que, creyendo en él, recibirán la vida eterna.
Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos.
De este modo, atesorarán para sí un seguro fundamento para el futuro y obtendrán la vida verdadera.
Nuestra esperanza es la vida eterna, la cual Dios, que no miente, ya había prometido antes del comienzo del tiempo.
Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.
Esta vida se manifestó. Nosotros la hemos visto, damos testimonio de ella y les anunciamos a ustedes la vida eterna que estaba con el Padre y que se nos ha manifestado.
También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo, que es Dios Verdadero y vida eterna.
manténganse en el amor de Dios, mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, los lleve a vida eterna.