Rompamos, dijeron, sus ataduras, y sacudamos lejos de nosotros su yugo.
Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas.
«¡Rompamos las cadenas! —gritan—, ¡y liberémonos de ser esclavos de Dios!».
¡Vamos, dicen, rompamos sus cadenas y su yugo quebremos!
¡Rompamos sus ligaduras Y echemos de nosotros sus cuerdas!
rompamos sus coyundas, lancemos de nosotros sus cadenas.
Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas.