¿Qué es el hombre para que sea puro, Y el nacido de mujer, para que sea justo?
Tito 3:5 - La Biblia Textual 3a Edicion nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino según su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, Biblia Nueva Traducción Viviente él nos salvó, no por las acciones justas que nosotros habíamos hecho, sino por su misericordia. Nos lavó, quitando nuestros pecados, y nos dio un nuevo nacimiento y vida nueva por medio del Espíritu Santo. Biblia Católica (Latinoamericana) no se fijó en lo bueno que hubiéramos hecho, sino que tuvo misericordia de nosotros y nos salvó.
En el bautismo volvimos a nacer y fuimos renovados por el Espíritu Santo Biblia Serafín de Ausejo 1975 no nos salvó por las obras de justicia que hubiéramos realizado nosotros, sino, según su misericordia, por el baño regenerador y renovador del Espíritu Santo, Biblia Reina Valera Gómez (2023) nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hayamos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo; Biblia Traducción en Lenguaje Actual y nos salvó. Pero no lo hizo porque nosotros hubiéramos hecho algo bueno, sino porque nos ama y quiso ayudarnos. Por medio del poder del Espíritu Santo nos salvó, nos purificó de todos nuestros pecados, y nos dio nueva vida. ¡Fue como si hubiéramos nacido de nuevo! |
¿Qué es el hombre para que sea puro, Y el nacido de mujer, para que sea justo?
¿Cómo entonces puede el hombre tener razón ante Dios? ¿Y cómo puede ser puro el nacido de mujer?
Si me tengo por justo, mi boca me condenará, Aunque sea íntegro,° ella me declarará perverso.
Espere Israel en YHVH, Porque con YHVH está la misericordia, Y con Él, abundante redención.
No entres en juicio con tu siervo, Porque ningún viviente podrá justificarse delante de ti.
¡Oh ’Elohim, crea en mí un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí!
En ti, Adonay, hay misericordia, Porque Tú pagas a cada uno conforme a su obra.
Pero Tú, Adonay, eres un Dios compasivo y misericordioso, Lento para la ira y grande en misericordia y verdad.
Porque Tú Adonay, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
Pero ahora Yo denuncio tu pretendida° justicia Y tus obras, que no te aprovecharán.
Y rociaré agua limpia sobre vosotros, y seréis limpios de todas vuestras inmundicias, y os limpiaré de todos vuestros ídolos.
¿Qué Dios hay como Tú, que carga° con el pecado, Y pasa por alto° la transgresión del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su indignación, Porque se complace en la compasión.
Yo ciertamente os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy digno de llevar. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto:
A causa de las entrañas de misericordia de nuestro Dios, Con las cuales nos visitará° desde lo alto el Sol° de la aurora,
por si de alguna manera puedo provocar a celos a los de mi carne, y salvar a algunos de ellos.
Y si es por gracia, ya no es por obras; de otra manera, la gracia ya no es° gracia.°
No os adaptéis al mundo, sino sed transformados por la renovación de la mente,° para que comprobéis cuál es la voluntad de Dios: Lo bueno, lo aceptable y lo perfecto.
porque por las obras de la ley ninguna carne será justificada delante de Él,° porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Sostenemos entonces° que el hombre es declarado justo por la fe, sin las obras de la ley.
pero al que no obra, sino que cree en el que declara justo al impío, su fe le es contada como justicia.
(porque no habiendo aún nacido, ni habiendo hecho algo bueno o malo,° para que el propósito de Dios permaneciera conforme a la elección,
Así, pues, no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia.°
¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no perseguían justicia, alcanzaron justicia, la justicia que es por fe.
Y esto erais algunos, pero os lavasteis, pero fuisteis apartados para Dios, pero fuisteis declarados justos en el nombre del Señor Jesús, el Mesías° por el Espíritu de nuestro Dios.
sabiendo que el hombre no es declarado justo por las obras de la ley,° sino° por la fe de Jesús el Mesías,° también nosotros creímos en Jesús el Mesías, para que fuéramos declarados justos por la fe del Mesías, y no por las obras de la ley; porque por las obras de la ley ninguna carne° será declarada justa.
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra,
No es por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón que entras a poseer la tierra de ellos, sino por la perversidad de estas naciones es que YHVH tu Dios las expulsa de delante de ti, a fin de confirmar la palabra que YHVH juró a tus padres: a Abraham, a Isaac y a Jacob.
y revestido del nuevo,° el cual, conforme a la imagen del que lo creó,° se va renovando hasta un conocimiento pleno,
quien nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según su propósito y la gracia que nos fue dada en Jesús el Mesías antes de los tiempos eternos;
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo los corazones° rociados, y así libres° de mala conciencia, y los cuerpos lavados con agua pura.°
Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia, para que obtengamos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro.
y recayeron,° sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando otra vez para sí mismos al Hijo de Dios, habiéndolo expuesto a la ignominia pública.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús, el Mesías, que según su gran misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por medio de la resurrección de Jesús el Mesías de entre los muertos,
Los que en un tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios; los que no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.°
El bautismo que corresponde a esto° ahora os salva (no por remoción de la inmundicia de la carne, sino como respuesta° de una buena conciencia hacia Dios) por medio de la resurrección de Jesús el Mesías,