Y aunque los gobernadores que fueron antes de mí subyugaban al pueblo y les cobraban más de cuarenta siclos de plata por el pan y por el vino, y aun sus criados oprimían al pueblo, yo no lo hice, a causa del temor de Dios.
Sofonías 1:9 - La Biblia Textual 3a Edicion Aquel día castigaré también a cuantos saltan el umbral,° y llenan de engaños y violencias la casa de sus señores.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Asimismo castigaré en aquel día a todos los que saltan la puerta, los que llenan las casas de sus señores de robo y de engaño. Biblia Nueva Traducción Viviente Sí, castigaré a los que toman parte en cultos paganos y a los que llenan las casas de sus amos con violencia y engaño. Biblia Católica (Latinoamericana) También pediré cuentas a todos los que saltan por encima del umbral del Templo de su Señor sin pisarlo, y a los que lo llenan de violencia y de robos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Castigaré también aquel día a los que traspasan el umbral, a los que llenan la casa de su señor de violencia y fraude. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Asimismo haré visitación en aquel día sobre todos los que saltan la puerta, los que llenan de robo y de engaño las casas de sus señores. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ese día castigaré también a los que adoran a otros dioses y llenan los templos de esos dioses con riquezas conseguidas mediante el engaño y la violencia. |
Y aunque los gobernadores que fueron antes de mí subyugaban al pueblo y les cobraban más de cuarenta siclos de plata por el pan y por el vino, y aun sus criados oprimían al pueblo, yo no lo hice, a causa del temor de Dios.
Como una jaula llena de pájaros, Sus casas están llenas de engaño. Por eso se han engrandecido y enriquecido,
No saben hacer lo recto, dice YHVH, Atesoran en sus palacios frutos de rapiña y de saqueo.
Los ricos están atestados de violencia, Y sus habitantes hablan mentiras, Tienen en la boca una lengua engañosa.
Y dije: ¿Qué es? Y respondió: Es un efa° que sale. Dijo además: Es el ojo° de ellos en toda la tierra.
Pero sus amos, al ver que había salido° la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los arrastraron hasta la plaza pública ante las autoridades,
Al levantarse su señor por la mañana, abrió las puertas de la casa y salió para proseguir su camino, y he aquí que su concubina estaba tendida a la puerta de la casa, con sus manos en el umbral.
Por esta causa, los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón, no pisan el umbral de Dagón en Asdod hasta este día.