Pues he aquí, rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan la cabeza.
Porque he aquí que rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan cabeza.
¿No oyes el alboroto que hacen tus enemigos? ¿No ves que tus arrogantes adversarios se levantan?
cuando tus enemigos hacen estruendo y los que te odian levantan la cabeza.
No te quedes, Dios callado, no te tengas en silencio e inactivo.
Porque he aquí que rugen tus enemigos; y los que te aborrecen alzan cabeza.
2 (3) ¡Fíjate en tus enemigos: mira cómo se alborotan! ¡Fíjate en los que no te quieren: mira cómo te desafían!