Tu sierva tenía dos hijos y los dos se pelearon en el campo, y no habiendo quien los separara, el uno hirió al otro y lo mató.
Salmos 7:2 - La Biblia Textual 3a Edicion No sea que desgarre mi alma cual león, Que despedace, y no haya quien libre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No sea que desgarren mi alma cual león, Y me destrocen sin que haya quien me libre. Biblia Nueva Traducción Viviente Si no lo haces, me atacarán como leones, me despedazarán y no habrá quien que me rescate. Biblia Católica (Latinoamericana) No sea que me atrapen como un león, y me arrastren sin que nadie me salve. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Señor, mi Dios, en ti confío: líbrame tú de cuantos me persiguen, ponme en salvo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) no sea que desgarren mi alma como león, despedazándola, sin que haya quien libre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 2 (3) Si no me salvas, acabarán conmigo; me despedazarán como leones y nadie podrá librarme de ellos. |
Tu sierva tenía dos hijos y los dos se pelearon en el campo, y no habiendo quien los separara, el uno hirió al otro y lo mató.
Acecha en lo encubierto, como el león desde su guarida, Acecha para arrebatar al pobre, Arrebata al pobre, atrayéndolo a su red.
Al director del coro. Salmo de David. En YHVH me he refugiado, ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave?
Inclina a mí tu oído y rescátame pronto, ¡Sé Tú mi roca fuerte y la fortaleza para salvarme!
Pero ellos, en mi adversidad se alegran, y se juntan contra mí con otros, a quienes no conozco, y no cesan de hostigarme.
Entended bien esto, los que de ’Eloah os olvidáis, No sea que os destroce y no haya quien os salve.
Te tuve cual león ante mí, y yo pensaba:° ¡Me romperá todos los huesos! ¡Del día a la noche acabas conmigo!
De Gad dijo: ¡Bendito aquel que hizo ensanchar a Gad! Cual leona se agazapó, Desgarró a una el brazo con la mollera.
Pero el Señor me asistió y me fortaleció, para que por medio de mí se predicara cumplidamente el mensaje y lo oyeran todos los gentiles, y fui librado de la boca del león.
Sed sobrios, velad, que vuestro adversario° el diablo anda como león rugiente, buscando a quien devorar.
Y no hubo quien la librara, porque estaba lejos de Sidón, y no tenían trato con hombre alguno. Estaba en el valle de Bet-rehob. Luego reedificaron la ciudad y habitaron en ella.