Porque Tú has sido mi socorro, Y así, en la sombra de tus alas, canto jubiloso.
Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
Como eres mi ayudador, canto de alegría a la sombra de tus alas.
pues tú fuiste un refugio para mí y salto de gozo a la sombra de tus alas.
En mi lecho te recuerdo y en las vigilias pienso en ti,
Porque tú has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
7 (8) ¡Tú eres quien me ayuda! ¡Soy feliz bajo tu protección!