¡Aparta tu rostro de mis pecados, y borra todas mis iniquidades!
Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.
No sigas mirando mis pecados; quita la mancha de mi culpa.
Rocíame con agua, y quedaré limpio; lávame y quedaré más blanco que la nieve.
Purifícame tú con el hisopo y seré puro, lávame tú y quedaré más blanco que la nieve.
Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.
9 (11) No te fijes en mi maldad ni tomes en cuenta mis pecados.