Pero los ojos de los malvados se consumirán, Porque no les queda escape: Su esperanza es entregar el alma.°
Salmos 142:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Mira a mi diestra y observa, que no hay quien me reconozca. No tengo refugio ni hay quien pregunte por mí. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida. Biblia Nueva Traducción Viviente Busco a alguien que venga a ayudarme, ¡pero a nadie se le ocurre hacerlo! Nadie me ayudará; a nadie le importa un bledo lo que me pasa. Biblia Católica (Latinoamericana) Dirige a la derecha tu mirada
y ve cómo ninguno me conoce.
Lejos de mí está cualquier refugio,
nadie se preocupa de mi vida. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Aun si el ánimo me falta, tú conoces mi senda. En el camino por donde voy me tienden ocultas trampas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Miré a mi mano derecha, y observé; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, nadie se interesó por mi alma. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 4 (5) Mira bien a mi derecha: ¡nadie me presta atención! ¡No hay nadie que me proteja! ¡A nadie le importo! |
Pero los ojos de los malvados se consumirán, Porque no les queda escape: Su esperanza es entregar el alma.°
Porque YHVH conoce° el camino de los justos, Pero la senda de los malos conduce a la perdición.
¡Guárdame del lazo que me han tendido, De las trampas de los que hacen iniquidad!
A causa de todos mis adversarios, he venido a ser objeto de oprobio, Y de mis vecinos lo soy en gran manera, y horror de mis conocidos. Los que me ven en la calle huyen de mí.
El oprobio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado, Esperé compasión, y no la hubo, Y consoladores, pero ninguno hallé.
Has alejado a mis conocidos de mí, Me has hecho repugnante para ellos, Estoy encerrado, y no puedo salir.
Óigase clamor en sus casas, Cuando de repente traigas contra ellos salteadores;° Porque cavaron una fosa para atraparme, Y a mis pies han escondido lazos.
Y no habrá refugio para los pastores° ni escape para los mayorales del rebaño.
Y Yo haré curar tus llagas, Y sanaré tus heridas, dice YHVH, Porque te llamaron la repudiada, diciendo: ¡Ésta es Sión, de la quien nadie cuida!
Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.
En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.
Pero David dijo en su corazón: Algún día voy a perecer por la mano de Saúl. Nada me será mejor que escapar de inmediato a tierra de los filisteos; así Saúl desistirá de buscarme por todo el territorio de Israel, y escaparé de su mano.