Al segar la cosecha de vuestra tierra, no segarás hasta el último rincón de tu campo ni rebuscarás las espigas de tu siega.
Rut 2:15 - La Biblia Textual 3a Edicion Luego se levantó a espigar, y Booz ordenó a sus criados, diciendo: Hasta en medio de las gavillas podrá espigar, y no la habéis de avergonzar. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Luego se levantó para espigar. Y Booz mandó a sus criados, diciendo: Que recoja también espigas entre las gavillas, y no la avergoncéis; Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando Rut regresó a trabajar, Booz ordenó a sus trabajadores: —Déjenla recoger espigas aun entre las gavillas, y no se lo impidan. Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando ella estaba sentada en medio de los segadores, él le ofreció también un puñado de granos tostados. Ella comió hasta quedar satisfecha y se guardó las sobras. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Se levantó después para espigar, y Booz les dio esta orden a sus criados: 'Dejadla espigar también entre las gavillas sin llamarle la atención; Biblia Reina Valera Gómez (2023) Luego se levantó para espigar. Y Boaz mandó a sus criados, diciendo: Que recoja también espigas entre las gavillas, y no la avergoncéis; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando Rut regresó a recoger espigas, Booz ordenó a los trabajadores: —Dejen que Rut también recoja espigas donde están los manojos de cebada. |
Al segar la cosecha de vuestra tierra, no segarás hasta el último rincón de tu campo ni rebuscarás las espigas de tu siega.
Cuando seguéis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu campo, ni espigarás tu tierra ya segada; la dejarás para el pobre y para el extranjero. Yo, YHVH vuestro Dios.°
Y si alguno de vosotros carece de sabiduría, pídala al que da, a Dios, que da a todos generosamente y sin reproche,° y le será dada.
A la hora de comer le dijo Booz: Acércate aquí y come del pan y moja tu bocado en el vinagre. Entonces ella se sentó junto a los segadores, y él le dio grano tostado, y ella comió hasta que se sació, y le sobró.
Incluso dejaréis caer para ella algo de los manojos y lo abandonaréis para que ella lo espigue, y no la reprendáis.